Política | Cabildo Abierto | Jujuy | Nueva Multisectorial

Cabildo abierto: construir desde el disenso

Dice la sociología moderna que la realidad resulta ser mucho más comedida, flexible y abierta que la imaginación... y este axioma los estudiosos lo aplican a la hora en entender que en la complejidad del Siglo XXI, donde las posiciones ideológicas y doctrinarias son cada vez más antagónicas, la posibilidades de llegar a grandes consensos partiendo de severas diferencias es mucho más posible de los que muchos creen o esperan.

Una muestra de esto fue dada en al Cabildo Abierto celebrado en esta ciudad, donde referentes y pueblo en general se dieron cita para marcar y dejar grabado uno de los grandes consensos tan demandados por la sociedad.

“Este Cabildo Abierto, es nuestra expresión de Pueblo; como pueblo que lucha, decidimos visibilizar, para hacer oír nuestros problemas y sobre todo el sufrimiento de los más humildes...” reza la primera línea del documento que fuera leído ante una multitud en la Plaza de los Inmigrantes.

Más allá del consenso para unirse ante un reclamo común y quizás los podemos resaltar como lo más saludable, es que de ese primer Cabildo Abierto surgió el compromiso de no agotar los encuentros en las quejas, sino también asumir el compromiso de ser una verdadera usina generadora y organizadora de propuestas que logren transformar realidad de los jujeños.

El primer gran disparador de este encuentro de disidencias fue allá por agosto, cuando luego de un par de reuniones la dirigencia congregada en UTHGRA resuelve conformar la multisectorial contra el tarifazo impuesto por Gerardo Morales y ejecutado acabadamente por la SUSEPU. En algunos casos el incremento del servicio llegó hasta el 200%, perforando los ya alicaídos bolsillos de los jujeños. Más allá de lo amañada que fue la maniobra para imponer semejante suba en un servicio esencial, para las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la defensa de usuarios y consumidores, este brutal aumento era claramente confiscatorio, entendiendo que la economía de la familia jujeña promedio, bajo ningún punto de vista estaba en condiciones de soportar semejante tarifazo. O comer o pagar la luz, ese es el dilema hoy de los usuarios de la provincia.

Para sumar más elementos a la irritabilidad social, en septiembre, Gerardo Morales, en el patio trasero de la Casa de Gobierno presento el proyecto de Reforma Parcial de la Constitución Provincial, aduciendo una supuesta participación democrática que obviamente nunca existió.

Haciendo gala de la inconsistente grandilocuencia que los caracteriza, Morales desde el púlpito, un atril sería poco para él, anunciaba a los cuatro vientos que Jujuy tendría una constitución moderna y de avanzada, por supuesto que no faltaron los tilingos que amplificaron el relato asegurando que sería la mejor constitución del mundo.

Más allá de algunos detalles de la fragilidad del anuncio, esto sirvió para darle real forma a una nueva Multisectorial la que salió decididamente a impedir la reforma y por ende la pretensión reeleccionista que escondía la intentona reformista.

En aquel septiembre todos los integrantes de esta nueva Multisectorial dejaron de las discusiones secundarias y se pusieron de acuerdo en un solo punto, el único importante y fundamental, decirle NO a la reforma.

La movida no solo se agotaba en declaraciones conjuntas y encuentros varios, algunos de sus referentes ya estaban trabajando en el armado de una coalición política depuesta a confrontar con el oficialismo e intentar ganar la elección.

“Es imperioso continuar de manera sostenida, con el rechazo a la pretensión reformista, debemos evitar que nuestro Jujuy siga siendo un feudo gobernado por patrones de estancia y sus socios que, a fuerza de palo, persecución judicial y cárcel, con la suma del poder público y bastardeando la democracia, legalicen el saqueo, los negociados y la impunidad, a costa de la pobreza de nuestro pueblo...” reza en uno de sus párrafos el documento elaborado, leído y puesto a consideración de los cabildantes congregados en la Plaza de los Inmigrantes.

Con este párrafo la Multisectorial comienza a bucear en las cuestiones más profundas de este Jujuy, superando la coyuntura del tarifazo y la reforma para adentrarse en la calidad democrática, claramente lesionada y avasallada por Morales, reclamando una legitima división de poderes y por sobre todo reclamar airadamente el derecho a la libertad de pensar y de disentir, piden vivir dignamente, ser sujetos de derechos, gozar de las garantías de igualdad y justicia y sobre todo el derecho a tener un proyecto político de profunda unidad en la diversidad del campo nacional, popular y democrático, y no ser perseguidos en el intento de participar y disentir.

“…Debemos asumir activamente la defensa de nuestros derechos constitucionales y la elaboración participativa de un proyecto para la provincia. Porque las jujeñas y jujeños merecemos mucho más que estar pasivamente a la deriva de los caprichos de unos pocos que hacen negocios a nuestra costa…” expresa textualmente otro párrafo del documento.

Existe una suerte de intuición colectiva que dice que es imposible llegar a acuerdos con pensamientos disimiles, pero ésta sensación que está estructurada fundamentalmente en los grandes fogones que representan las redes sociales.

Es más, el decir generalizado indica que la probabilidad de que lleguen a un consenso es ínfima, esto es un reflejo más del gran escepticismo sobre la capacidad del diálogo para limar diferencias.

Según los sociólogos, este pesimismo no está justificado, ya que han demostrado que miles de personas conversaron sobre los asuntos más polarizados, en espacios rebalsados de gente y donde cada persona expresó su opinión sobre un dilema moral. Luego se juntaban en grupos para conversar abiertamente e indagar si así se podía llegar a un consenso. Bastaba con que uno de los integrantes no estuviera de acuerdo para invalidar el consenso.

Luego de estos estudios, la ciencia social entendió que lo sorprendente es que la probabilidad de llegar a un acuerdo en grupos cuyos participantes tienen visiones opuestas es mucho mayor de lo que pensamos, alcanza entre el 30% y el 50%.

Se puede, y conviene, hablar sobre cualquier asunto, por más duda o reparo que uno pueda tener. Los ahora llamados grises de alta confianza son la llave para el consenso, los que hacen posible que se pongan de acuerdo personas con ideas opuestas.

En este cabildo abierto vimos claramente como ciudadanos comunes, sin pertenecía dogmática o partidaria fueron los grises que aceptaban y reconocían sus propias dudas, las que luego fueron pilares fundamentales este nuevo marco de consenso.

Dejá tu comentario