Cuando los gobernadores del Norte Grande hablan de atraer inversiones y generar empleo, generalmente ponen el foco en incentivos fiscales, infraestructura, energía o recursos naturales. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que esos factores, aunque importantes, no son suficientes. La inversión privada también depende de la calidad institucional y de la previsibilidad de las reglas de juego.