Surgió como iniciativa de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) en el año 2015, para impulsar la disciplina en la región. Esta conmemoración busca fomentar la práctica del fútbol en niñas y mujeres, así como reconocer el talento y la trayectoria de las jugadoras que han desafiado estereotipos y abierto camino en este deporte.