El presidente del Banco de Desarrollo, Marcelo Fernández, se presentó ayer en la legislatura para brindar información sobre el organismo en vistas a tratar los proyectos de ley de disolución y liquidación del Banco de Desarrollo de Jujuy y para la creación del Instituto Provincial de Juegos de Azar.
Sin embargo, algunos se animaron a afirmar que en realidad la intención de cerrar el banco es exclusivamente del Ejecutivo provincial, y califican el impulso de “decisión política”.
Se trató un trámite muy cuidado donde se omitió indagar sobre numerosas irregularidades de las que se lo acusa como los prestamos millonarios que le otorgó el gobierno de Morales y los 244 viajes afuera de la provincia que fueron solventados con dinero del pueblo.
Tras la sesión, el diputado oficialista Ramiro Tizón habló de modificaciones y ampliaciones al proyecto del oficialismo pero según trascendió nada de eso ocurriría.
Banco de Desarrollo: El oficialismo refiere a un “final no querido” para no hablar de fracaso
Lo llamativo es que ningún diputado del oficialismo se atreve a opinar de la gestión de Fernández ni a reconocer el “fracaso” que describe la totalidad de los empleados de la entidad bancaria.
Para Tizón, se trató de un “final no querido” y este tipo de desenlaces tienen un “sabor amargo”.