Según explicó la directora del establecimiento, María de las Mercedes Aramayo, el hallazgo se produjo durante la tarde del pasado miércoles, cuando un alumno advirtió a su docente sobre un escrito que anunciaba la presencia de un artefacto explosivo “para las 11 de la mañana” del día siguiente.
De inmediato, las autoridades escolares dieron aviso a la supervisión educativa, a la Policía y a los organismos correspondientes, cumpliendo con el protocolo vigente para este tipo de situaciones. Personal policial y bomberos acudieron al lugar para verificar la amenaza.
Durante la jornada de este jueves, las clases se desarrollaron con normalidad, aunque bajo estrictas medidas de prevención. Entre ellas, se implementó la revisión de mochilas, recorridos constantes por las instalaciones y presencia policial en el ingreso del establecimiento.
La directiva indicó que la letra del mensaje no parecería corresponder a un niño pequeño, por lo que no se descarta la participación de un alumno de mayor edad o incluso de un adulto. Este dato forma parte de la investigación en curso.
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Foto: directora María de las Mercedes Aramayo.
En paralelo, se inició un trabajo de concientización con los alumnos y las familias, remarcando que este tipo de hechos no constituyen una broma, sino un delito grave que puede tener consecuencias legales.
Además, se informó que se dio intervención al Departamento de Apoyo Institucional (DAI) para abordar la situación desde lo pedagógico y emocional, y se reforzarán acciones en el marco de los acuerdos de convivencia escolar.
El caso se suma a una serie de episodios similares que se vienen registrando en distintos puntos del país, lo que genera preocupación en la comunidad educativa y obliga a reforzar medidas de prevención y control en las escuelas.