Identificación y allanamientos en San Pedro
De acuerdo a la información a la que tuvo acceso nuestro medio, los investigadores han logrado avances significativos en la ciudad de San Pedro de Jujuy. En la Escuela Comercial, una denuncia derivó en la identificación de un alumno que habría escrito un cartel intimidatorio en los sanitarios. Como medida inmediata, la justicia procedió al secuestro del teléfono celular del implicado.
Situación similar atraviesa la Escuela Normal, donde dos alumnos de tercer año confesaron ser los autores de las amenazas. En este caso, el MPA no solo incautó los dispositivos móviles, sino que ya comenzó a promover acción penal contra uno de ellos, de 16 años, debido a su edad y grado de responsabilidad.
El delito de Intimidación Pública
El foco de la fiscalía es claro: no habrá impunidad bajo la excusa de "bromas estudiantiles". A los protagonistas de estos hechos se los imputa bajo el Artículo 211 del Código Penal Argentino, que tipifica el delito de Intimidación Pública.
Art. 211: "Será reprimido con prisión de dos a seis años, el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere gritos, mandare mensajes de terror..."
Consecuencias que marcan un precedente
La estrategia judicial actual busca sentar un precedente para disuadir la veintena de amenazas registradas en diferentes localidades de la provincia. Las consecuencias para los menores y sus padres incluyen:
- Antecedentes Penales: La imputación formal puede afectar el futuro legal de los jóvenes de entre 16 y 18 años.
- Peritajes Tecnológicos: El secuestro de celulares permite rastrear si hubo planificación o complicidad con otros alumnos.
- Responsabilidad Civil: Se investiga la posibilidad de que los padres deban afrontar los costos operativos de los despliegues de bomberos, policías y personal de criminalística.
Con la firma digital de las autoridades judiciales, estos informes confirman que la etapa de las advertencias terminó. Ahora, la justicia busca que el peso de la ley sirva para devolver la tranquilidad a las aulas jujeñas.