En septiembre, los Díaz habrían atacado a pedradas a los Rodas (comerciantes de la zona) por un pollo que no quisieron pagar. Por estos días, dos integrantes de la familia fueron con palos y machetes al local y, sin razón, atacaron a quienes se encontraban allí.
El padre de familia resultó herido y tuvo que ser hospitalizado. Le cortaron un dedo a la mitad, a machetazos.
Sus hijos viven atemorizados, no quieren estar en el lugar y temen sufrir agresiones en sus hogares.
Y la policía no hace nada. Los fiscales tampoco.
“Uno de ellos pasó insultándonos y le dijimos que se fuera. Al rato volvieron con palos y machetes y le cortaron el dedo a mi padre. A mí solo me golpearon con palos”, relató una de las víctimas de esta y otras agresiones.
La familia atacada denunció que el fiscal que atiende las distintas causas que denuncian solo procesa a los agresores (“les pinta los dedos”) pero no atiende su seguridad, y temen dejar sus hogares o sus hijos solos por temor a más agresiones de los Díaz.
Violenta agresión en Alto Comedero: le abrió el dedo a la mitad a machetazos
Viven entre constantes agresiones y continuas amenazas; “me dijeron que me iban a buscar a mi casa”.
Los policías que se encargaron de buscarlos y arrestarlos no los encuentran aunque son vistos todo el tiempo rondando por el barrio. Las víctimas y otros vecinos aportaron información y filmaciones de todas las amenazas y agresiones, pero aun no son protegidos.