La resolución fue pronunciada tras la quinta jornada del juicio oral y público desarrollada en el Palacio de Tribunales. Además de la condena privativa de la libertad, los magistrados ordenaron la extracción de muestras genéticas al condenado para su posterior incorporación en el Banco de Datos de Agresores Sexuales.
Continuidad de la prisión domiciliaria
Pese a que el fallo contempla la privación de la libertad en un establecimiento penitenciario, Kindermann retornó a su domicilio particular para continuar bajo el régimen de prisión domiciliaria que viene gozando desde la etapa de instrucción.
La abogada querellante, Patricia Tabera, explicó el marco legal que sostiene esta situación: "El Código Procesal Penal de la provincia establece que se mantiene el statu quo procesal mientras la sentencia no adquiera firmeza. Dado que la defensa técnica recurrirá el fallo, el imputado mantendrá la domiciliaria hasta tanto la pena quede firme y ejecutable, momento en el cual el Juez de Ejecución ordenará su traslado al penal".
Alegatos, modalidad y disconformidad de las partes
Durante la rueda de alegatos, la fiscalía de juicio había solicitado la pena de 20 años de prisión, en tanto que la querella —en representación de la familia de la menor damnificada— había peticionado 25 años de cárcel, fundamentando la gravedad de los hechos cometidos bajo la cobertura de la confianza y vecindad en un inmueble comercial del microcentro capitalino.
"Para la familia víctima siempre habrá un sinsabor; felicidad o festejo no hay. Consideramos que diez años es una pena menor a la esperada. Analizaremos los fundamentos del Tribunal en los próximos días y evaluaremos si interponemos el recurso de apelación correspondientes", concluyó la letrada.