Jujuy Al Momento

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Qué le espera a Jujuy si se confirma el triunfo de Alberto Fernández

Los problemas económicos crónicos, estructurales y sostenidos durante décadas en Jujuy son sobrellevados por la gestión Morales en base a puentes políticos que podrían derrumbarse frente al cambio de escenario nacional: deuda inédita, virtual default, funcionarios ineficientes y el fantasma de Milagro Sala, aparecen en el horizonte.

  • Morales basa la estabilidad de su gestión en el financiamiento que recibe de Casa Rosada.
  • Durante los últimos días de campaña fustigó al candidato ganador por su supuesta promesa de liberar a Milagro Sala cuando asuma el poder.
  • Sin respaldo político, Jujuy no tiene ninguna posibilidad de asumir la enorme cantidad de compromisos financieros contraídos por Morales y su equipo.

El gobierno se llenó de preguntas luego de la aplastante victoria del Frente de Todos el domingo 11 de agosto.

La derrota estaba en los planes, pero no la contundencia de la misma.

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, habló por última vez al momento de emitir su voto. Durante los días previos había repetido con insistencia que la primera medida de Alberto Fernández en un hipotético triunfo sería liberar a Milagro Sala.

Aunque el archivo con tal declaración nunca apareció, la opinión del ganador de las PASO sobre las causas judiciales que alcanzan al kirchnerismo es conocida: considera que hay una manipulación que favorece al oficialismo.

El resultado dejó en estado de shock a los principales referentes del gobierno, a punto tal de que ninguno ha emitido expresión alguna. El domingo, en el bunker jujeño de Juntos por el Cambio se despedían añorando una victoria de sus candidatos a diputados nacionales que tampoco llegó: el peronismo terminó imponiéndose.

Si el escenario se repite y el regreso del kirchnerismo se confirma, la falta de afinidad política entre ambos grupos de dirigentes podría ser catastrófica para la provincia.

Históricamente, Jujuy sólo recauda el 10% del total de sus recursos con las rentas locales. El 90% restante proviene de la coparticipación federal que el gobierno actual aumentó paulatinamente. Además, adelantos y préstamos de distintos organismos nacionales le permiten financiar el déficit crónico de una administración que durante tres años gastó como una empresa multinacional.

Pero el ítem que más preocupa es el de la deuda que Morales multiplicó y llevó a niveles históricos, equiparables con los recursos de un presupuesto entero.

La mayoría de los créditos obtenidos están pactados en moneda extranjera, con lo que el impacto de cada devaluación complica aún más el panorama.

Todas las decisiones, como el gobernador aseguró, contaron con el aval del presidente.

La ausencia de ese respaldo deja a la provincia sin posibilidad alguna de asumir la enorme cantidad de compromisos asumidos.

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