Esta mañana, los efectivos habían hallado el cadáver de la víctima sobre un camino rural cercano a la localidad de San Emilio, a solo 14 kilómetros de donde Llanos había sido visto a bordo de un Nissan Tiida blanco. Estaba dentro de dos bolsas de residuos.
La mujer, de 40 años, dueña de una peluquería, había sido vista por última vez junto a Llanos el domingo pasado por la noche. En la madrugada de ayer, de acuerdo a testimonios de sus vecinos, la pareja -que convivía desde hacía algunos meses y estaban juntos desde hacía un año- había tenido una fuerte discusión hasta las 4 de la mañana.
La investigación del caso la lleva adelante la UFI N° 3 de Junín, a cargo del fiscal José Alvite Galante. La sospecha del femicidio se instaló desde un primer momento a raíz de los antecedentes de Llanos, que cuenta con una larga lista de denuncias en su contra, todas ellas por violencia de género y violencia familiar.
El primer antecedente data de diciembre de 2009 por el delito de lesiones leves y violencia familiar, con una causa a cargo de la UFI N°9 y el Juzgado de Paz de General Viamonte. La denuncia fue realizada por una mujer. Un año más tarde fue denunciado por otra mujer, la madre de su hija de 9 años, también por los delitos de hurto y violencia familiar, la Ley 12569, el mismo Juzgado de Paz intervino. La misma mujer lo denunció en abril de 2012 por impedirle tener contacto con sus hija; tres meses más tarde volvió a denunciarlo por violencia familiar.
Volvió a tener otra causa en mayo de 2016; esta vez el denunciante fue un hombre de su familia. Otro familiar lo acusó también por lesiones leves y violencia en enero de 2017.
Así, se suceden las causas, tuvo tres en la primera mitad de 2017, dos en apenas una semana a comienzos de mayo: una de las imputaciones en su contra fue de abuso sexual.