Si bien algunos rubros específicos vinculados a la indumentaria y la regalería registraron un leve movimiento, los comerciantes señalan que las ventas estuvieron muy por debajo de las expectativas históricas y que la tendencia generalizada de los últimos meses marca una retracción constante.
El presidente de la Cámara de Comerciantes de Perico, Juan Carlos Tolaba, analizó el panorama actual del sector y los desafíos que afrontan de cara al último tramo del año 2026.
Ventas discretas e impacto de la informalidad
Explicó que, a pesar de los esfuerzos de los comerciantes tradicionales y de la aparición de nuevos emprendedores que apostaron a armar opciones de regalos, el consumo masivo no repuntó como en años anteriores y la mayoría de los rubros continúa a la baja.
A este escenario de contracción económica se suma una creciente preocupación por la competencia desleal generada por la proliferación de ventas a través de redes sociales sin habilitaciones ni cargas tributarias.
"Muchísima gente se está dedicando a las redes y están vendiendo por ahí. Muchos de ellos no pagan lo que es impuestos, como nosotros pagamos impuestos municipales, provinciales y nacionales. Es bueno el crecimiento y la estrategia porque no hay trabajo y uno tiene que salir a producir, pero el gobierno tiene que proyectar junto al comercio y tomar cartas en el asunto", advirtió el referente.
Estrategias de supervivencia y extensión horaria
Consultado sobre las proyecciones para los dos meses que restan para finalizar el año, el titular de la Cámara de Comercio reconoció que el balance anual no ha sido favorable y que el poder adquisitivo de los vecinos se encuentra notablemente deteriorado.
Ante la caída de la rentabilidad y la necesidad de cubrir los costos fijos, los comerciantes se ven obligados a modificar sus estrategias de atención al público, recurriendo incluso a un esfuerzo físico mayor: "El comercio, como siempre, lo que tiene que hacer es abrir más horas. Si antes se trabajaban 8 horas, en este tiempo estamos haciendo de 10 a 12 horas diarias para poder sostenernos, similar a lo que hace un almacén. Los años pasan, las estrategias van cambiando y nosotros tenemos que adaptarnos para mantener las puertas abiertas".
De cara al cierre del año, el sector comercial espera que ciertos rubros específicos repunten ligeramente con la llegada de las festividades de diciembre, aunque insisten en la necesidad de contar con un mayor acompañamiento y políticas articuladas que incentiven la actividad formal en la región.