De acuerdo a datos relevados por los propios puesteros, el año pasado eran solamente 100, y en 2022 "son más de 200".
“La cantidad aumentó mucho, incluso hay quienes venden caminando, con bandejas de empanadas o facturas. Es mucha la cantidad de gente que hay en comparación a otros años, también en las ferias”.
Se duplicó la cantidad de vendedores ambulantes en la vieja terminal
Expuso además que hay quienes trabajan medio día (“los de comidas”) y durante toda la jornada.
“Tengo que quedarme todo el día porque pagar pasajes de colectivo cuatro veces es imposible, y la venta bajó muchísimo. No se vende como se vendía antes de la pandemia, luego de ella quedó todo muy mal económicamente”.
Consultada por cuánto gana un trabajador de su rubro, indicó que tienen “que pagar la comida, que sale 500 pesos, el lugar donde guardamos las cosas, y ganamos para el día, para pagar algunas cosas y nada más. Hay días que no se vende”.
Los trabajadores de la economía popular, según explicó Gladis, no tienen baños, servicios ni comodidades para realizar sus tareas.
“Los baños que tenemos son del mercado o de la ex Terminal, tenemos que ir a otros lugares. No tenemos protección del sol, la lluvia o el frío, o poner un plástico para no sentir el frío”.