Desde la perspectiva del concejal radical, en caso de requerirle mejoras sustanciales al sector privado, esto implicará un efecto directo de ajuste en el precio del boleto porque “la calidad del servicio es acorde al precio pagado”. Tales declaraciones, aunque poseen absoluta lógica en los papeles (más servicio = más caro) no tiene actualmente correlato en la práctica, ya que teniendo un boleto urbano de $983,50 la contraprestación que reciben los usuarios está muy por debajo de las expectativas.
En otras jurisdicciones, por un precio similar o incluso menor, los colectivos urbanos poseen mayores comodidades, se encuentran adaptados para personas con movilidad reducida, su vida útil no se extiende infinitamente y la cantidad de vehículos permite una fluidez en el traslado de pasajeros desconocida por estos pagos.
A pesar de la interpretación acertada (o no) sobre los dichos de Aguiar, los usuarios tanto del colectivo como de JujuyalMomento volcaron su disgusto por la situación que les toca padecer. En decenas de oportunidades se han cronicado los defectos mecánicos que o en los habitáculos de los colectivos, llegando a la inequívoca conclusión de que en San Salvador se viaja mal:
La participación masiva en Facebook e Instagram resultó uniforme, un volumen importante de intensas críticas que apuntaba al hecho que los concejales o en su defecto los funcionarios municipales “desconocen la experiencia de viajar en colectivo”, toda vez que gozan de vehículos particulares y en algunos casos hasta choferes privados.
Objeciones que suelen surgir incluso en otros temas críticos como la inseguridad en la ciudad, cuando la clase política demuestra falta de sintonía con los vecinos porque viven en barrios económicamente privilegiados, seguridad privada y hasta el aprovechamiento de los recursos humanos policiales.
Con un boleto que subió más de 516% en doce meses y salarios que en general estuvieron lejos de esa actualización, la teoría de “precio acorde al servicio”, no tiene asidero. Viajar en colectivo tiene costo de lujo pero en todo caso ofrece una experiencia acorde con los salarios otorgados a los trabajadores dependientes de la administración pública.