Familias y miembros de la comunidad educativa de Escuela Provincial Agrotécnica N° 10 de Hornillos volvieron a reclamar al Ministerio de Educación por la falta de refacciones y mejoras en el edificio escolar, una situación que —aseguran— se arrastra desde hace más de una década y que afecta directamente las condiciones de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes.
Solicitan refacción urgente en la escuela agrotécnica de Hornillos
A un mes del inicio del ciclo lectivo en la provincia, muchas escuelas aun continúan con problemas edilicios.
Según señalaron, cuando la escuela primaria se trasladó a un edificio propio, el compromiso oficial fue refaccionar los espacios que quedaban para la institución agrotécnica. Sin embargo, a casi dos años de aquel acuerdo, las obras nunca se concretaron y las instalaciones continúan en las mismas condiciones.
La falta de infraestructura adecuada obliga a los alumnos a realizar sus prácticas productivas fuera del establecimiento. Para actividades vinculadas al cultivo y trabajos de campo, los estudiantes deben trasladarse hasta el predio del INTA, cruzando la ruta y caminando varios minutos con herramientas y materiales, debido a que la escuela no cuenta con un espacio propio para desarrollar esas tareas.
“Es contradictorio que una escuela agrotécnica no tenga lugar para sus prácticas”, expresaron desde la comunidad, al remarcar que se trata de una formación que requiere instalaciones específicas.
Las dificultades también se observan en los espacios comunes. El comedor funciona en un salón pequeño que, además, se utiliza para actos y reuniones. A pocos metros se encuentran los baños, lo que genera incomodidad e inconvenientes de higiene al momento de las comidas. La matrícula incluye seis cursos y una importante cantidad de alumnos que comparten un lugar reducido.
Otro problema recurrente es la falta de agua. El servicio se interrumpe con frecuencia y el establecimiento no dispone de una bomba para abastecer los tanques, lo que en ocasiones obliga a suspender las clases por la imposibilidad de utilizar los sanitarios.
A esto se suman aulas con escasa ventilación y dimensiones reducidas, condiciones que se vuelven más complejas teniendo en cuenta que los estudiantes realizan actividades físicas y prácticas a campo abierto.
La situación institucional también genera preocupación. Desde la jubilación del director, ocurrida el año pasado, la escuela no cuenta con una autoridad designada de manera formal, lo que dificulta la gestión de los reclamos.
Ante este panorama, la comunidad educativa espera que las nuevas autoridades del Ministerio de Educación retomen el compromiso de refaccionar el edificio y dotar a la escuela de la infraestructura necesaria para garantizar condiciones dignas de enseñanza. “Una institución con orientación agrotécnica debería tener sus herramientas y espacios propios para trabajar, sin depender de terceros”, remarcaron.

