- Mediante un cacerolazo desde sus balcones reclamaban que los políticos no cobren sus sueldos para ayudar a la causa del coronavirus.
- Aunque muchos no estaban de acuerdo con ello, como esta mujer que salió a su balcón enfurecida. Comenzó a insultar a los gritos.
El aislamiento social obligatorio despertó en los argentinos cierto sentido de solidaridad y gratitud, motivo por el cual a las 21:00 hs. de cada día, se realiza aplauso masivo para agradecerles a los profesionales de la salud por la labor que llevan adelante. Pero, como era de suponer, tarde o temprano iba a haber una grieta.

