Jujuy se ha convertido en un destino costoso y tacaño en servicios
- La llegada de turistas durante enero se mantiene en 175.000 con una ocupación promedio del 80%.
- Sin embargo la cantidad de plazas disponibles (12.000) no llegan a cubrir la demanda.
- Cada verano exhibe la falta de inversión, infraestructura insuficiente, problemas de conectividad y exagerados costos.
La temporada veraniega expone los problemas que el turista foráneo viene padeciendo al visitar nuestra provincia desde hace tiempo: precios por las nubes, competencia desleal, falta de regulación, escasa cantidad de plazas hoteleras, falta de servicios básicos, entre otros.
No obstante para el gobierno este modelo de prestación ineficaz, continúa siendo negocio redondo en términos económicos. Según informes del Observatorio Turístico aunque el nivel de arribos se mantiene estable desde 2020 (excepto la temporada de pandemia) la recaudación ha crecido exponencialmente: la última medición interanual de enero muestra un crecimiento superior al 133% llegando a facturar $5.773.202.720 a pesar de una leve caída en la afluencia de viajeros (-1,8) y manteniendo el mismo nivel de ocupación hotelera.
Estos datos llevan a pensar que los emprendedores turísticos ajustaron sus precios/tarifas muy por encima de la inflación acumulada durante los últimos doce meses, el informe más reciente del Indec estableció el indicador en 98,8%. La teoría es compartida por el secretario general de UTHGRA Juan Carlos Martínez, quien reclama a las autoridades gubernamentales mayor compromiso en el control tanto de aranceles como de negocios informales que aprovechan el escenario.
Exactamente una década atrás Jujuy recibía por estas fechas 74.558 personas, de por si una mejora considerable con respecto al año anterior e iniciando una evolución sostenida en el apartado turismo receptivo, hasta que a principios de 2020 alcanzó una marca que parece haberse establecido desde entonces en 175.000 turistas promedio.
Durante ese período el aeropuerto internacional Horacio Guzmán se acondicionó para ofrecer un servicio a la altura de Aeropuertos Argentina 2000. Pudo superar retrasos de obra, crisis financiera y cambio de gobierno, a tal punto que la obra se encuentra actualmente en fase final habiendo estrenado la flamante torre de control tan solo unos meses atrás restando la demolición de viejas estructuras con la incorporación de jardines decorativos.
Pero la evolución de los servicios hasta allí llega, rutas provinciales y nacionales del límite sur se encuentran en pésimo estado, ofrecen una muy mala impresión para quienes llegan vía terrestre desde Salta. En tanto la Quebrada por estos días se encuentra superpoblada, literalmente no da abasto, las plazas hoteleras escasean y servicios cuasi básicos como Wi Fi no están desarrollados para soportar semejante cantidad de conexiones.
Para el licenciado en turismo Fernando Sandor, la cantidad supera la calidad, cada emprendedor quiere optimizar ganancias con mínima inversión, convirtiendo a Jujuy en un destino elitista por su precio, mas no por el nivel de contraprestación y la experiencia finalmente se deteriora por la negligencia de público-privada.
Como dato irrefutable el registro de plazas disponibles hacia 2013 marcaba cerca de 9.000 unidades, es decir solo creció 33,33% hasta las 12.000 actuales, quedando en un claro desfase con respecto al nivel de arribos. Los funcionarios tienen pleno conocimiento de esta situación, tanto el ministro de Turismo Federico Posadas, como el secretario Diego Valdecantos lo han reconocido públicamente. A modo de solución temporal habilitarán casas familiares como alojamientos.