El paso de Normando Álvarez García por el Ministerio de Trabajo
- Normando Álvarez García deja el Ministerio de Trabajo luego de dos años; Gaspar Santillán ocupará su lugar.
- Mantuvo la típica línea de trabajo y dialogo que caracteriza al oficialismo jujeño cuando se trata de negociar con los trabajadores estatales.
- Durante su gestión fue declarado "ciudadano ilustre", en medio de duras críticas por la supuesta responsabilidad en el "contrabando de armas a Bolivia".
El abogado de 69 años es actualmente uno de los funcionarios que acaparan mayor confianza dentro de Casa de Gobierno, la máxima prueba es su reciente designación al frente del Ministerio de Gobierno y Justicia, administrado hasta hace un par de días atrás por Oscar Agustín Perassi. De este modo Gerardo Morales se libera de disidencias peronistas, rodeándose de los elementos más leales a su gestión disponibles.
Normando Álvarez García es uno de los más antiguos compañeros de armas políticas del actual gobernador jujeño, ofició como concejal capitalino por la Unión Cívica Radical entre 1985 – 1989, de hecho sería presidente del cuerpo deliberativo durante los últimos dos años de su mandato. Para 1989 sería elegido como diputado provincial, cargo que ostentó hasta 1991 cuando gana las elecciones generales para acceder a la Cámara Baja del Congreso nacional, ratificando el cargo por un período más hasta 1999. Es decir que ocupó posiciones parlamentarias durante 14 años consecutivos.
Posteriormente priorizó su actividad privada por una buena extensión de tiempo, hasta la victoria electoral de Cambiemos en 2015 cuando recibiría el llamado del ex presidente Mauricio Macri para posicionarse como embajador argentino en Bolivia tras la salida de Ariel Basteiro.
Su designación vía decreto presidencial con el aval de la ex canciller Susana Malcorra, junto a otros cinco diplomáticos, sería objetada por la oposición habiendo omitido los habituales protocolos que el Congreso exige. Allí permanecería hasta el 10/12/2019 cuando se efectuó el cambio de signo político en la esfera nacional, es decir la asunción presidencial de Alberto Fernández.
Pero el verdadero punto de quiebre de su carrera en el Estado limítrofe estaría involucrado con la causa caratulada mediáticamente como “contrabando de armas”, ocurrida durante las revueltas cívico militares post elecciones bolivianas. Para amplios sectores del Frente de Todos, también un sector de la opinión pública, Álvarez García habría tenido pleno conocimiento del supuesto apoyo logístico y armamentístico ilegal que el gobierno argentino transfirió a las fuerzas militares del vecino país.
En un espaldarazo sin precedentes, Gerardo Morales consideraría la nobleza de las acciones desarrolladas durante ese conflicto por su correligionario organizando un evento de condecoración con plaqueta, elogios y su nombramiento como “Ciudadano Ilustre y Personalidad Destacada”, hecho ocurrido el 15/07/2021 cuando ya ocupaba su puesto de ministro de Trabajo provincial.
DESIGNADO MINISTRO DE TRABAJO DE JUJUY
Su llegada al gabinete provincial jujeño se concretó el 30/01/2020, tras la renuncia de Jorge Cabana Fusz (QEPD) asediado por las críticas y una denuncia por agresión física hacia una empleada del Ministerio de Trabajo. Allí se mantendría por exactamente 2 años y 2 meses con fuerte presencia mediática, manteniendo la misma línea de trabajo de su predecesor.
Debida cuenta pueden dar los referentes sindicales, que si bien tuvieron acceso al funcionario en numerosas oportunidades y a pesar de su insistencia en cada mesa de negociación no lograron esquivar la sólida postura de Álvarez García. Su gestión puede ser sintetizada en la frase que profirió ante los medios tras la paritaria salarial del pasado septiembre: “Creemos que, por el momento, no tenemos que hablar”, bajando la persiana a sabiendas de que la inflación superaría cómodamente la oferta oficial al terminar el 2022. Recientemente, a pocos días de dejar el cargo, terminó por reversionar esa declaración pero exclusivamente para los docentes.
Aunque la paz social con los trabajadores estatales se terminó de quebrar durante su gestión, jamás acuso recibo de los reclamos, ruidazos, cartelazos, paros y movilizaciones que coparon las calles de San Salvador aún durante el lapso crítico de la pandemia. Fue por ese entonces mediados de 2020 que prefirió criticar al sector privado por su “irresponsabilidad”, mientras sostenía promesas sobre futuras mejoras en las condiciones laborales que según los empleados públicos jamás se vislumbraron.
Y aunque indudablemente defiende a capa y espada la gestión Morales, a diferencia de su antecesor no tuvo reparos en exponer yerros políticos, como el caso de la improductiva “Bolsa de Trabajo”, implementada en 2018 y considerada “una mala idea, con buenas intenciones”.