En relación al partido, el primer tiempo fue parejo, Talleres arrancaba un poco mejor, a los 7 minutos de la primera parte, Russo intentó desde afuera del área pero la pelota se fue apenas por arriba del travesaño; el hincha se agarraba la cabeza.
Si bien el equipo local era el que proponía, nunca fue claro y carecía de ideas, es por eso que el merengue de a poco empezó a ganar terreno en el campo. A los 23, Duran recibe por derecha, desborda, tira el centro para Villa que define de primera, el remate se fue apenas ancho.
A los 30, repitieron la fórmula, aunque en esta oportunidad, Marcial recibía el centro y de cabeza casi convierte, termina salvando Russo.
Era un anuncio de lo que se vendría a los 41 minutos, una jugada que nace de un mal lateral de Gimenez. Marcial se mete al área, asiste para Villa que define al fondo de la red, era el 1-0 parcial y así terminaba la primera etapa.
En el complemento todo fue del merengue, no tardó mucho en ampliar el marcador. A los 8 minutos, otra vez los dirigidos por Zingariello perdieron una pelota, quedaron mal parados y en una arremetida desde la mitad de la cancha, Marcial se lució, llegó al área, eludió al arquero y definió con el arco vacío para el 2-0.
Talleres era un manejo de nervios e imprecisiones, totalmente desconcertado e intentando generar alguna situacion a los ponchazos. Algunas pinceladas del "Tata" Vera hacían ilusionar, pero no alcanzaba, era un equipo sin alma.
Una de las postales del partido se pudo apreciar en el tercer gol. A los 17 minutos, Justiniano intenta salir jugando desde abajo, luego de recibir otro mal lateral y se termina enredando solo con la pelota, allí aprovecho Durán que rapidamente cedió para Villa que solo tuvo que empujarla.
Una goleada justificada, Zapla jugaba bien y Talleres se seguía entregando. El descuento iba a llegar a los 35 minutos, después de un tiro de esquina que encuentra la cabeza del samurai Lezcano, el 3-1 hacia presumir que se armaba otro partido.
Pero ese gol fue de otro partido, le duró muy poco la alegría, ya que a los 40 el merengue iba a liquidar la historia con un golazo de Espinoza.
De esta manera, los palpaleños volvieron a demostrar por qué son los mejores de la temporada, ganando, gustando y goleando. Del otro lado, los periqueños se fueron masticando bronca, vapuleados y muy preocupados, está derrota fue peor que la sufrida en la quinta fecha de la liga Jujeña, el equipo en vez de evolucionar, empeoró.
La revancha se jugará el próximo 9 de julio en el estadio Coronel Emilio Fabrizzi de Palpalá.