El hecho comenzó a salir a la luz tras la denuncia de un grupo de automovilistas que circulaban por la Ruta provincial Nº 1. Al llegar a la altura de "Puente Blanco", en el acceso norte a la localidad de El Piquete, las víctimas observaron con terror la presencia de entre cinco y seis personas sospechosas portando armas largas en plena oscuridad. Ante el temor inminente de sufrir un asalto bajo la modalidad de piratería del asfalto, los conductores aceleraron, escaparon del lugar y dieron inmediato aviso a las autoridades.
De forma urgente, se montó un operativo cerrojo a cargo de los efectivos de la Unidad Regional Nº 2 de la Policía de Jujuy. Al llegar a la zona señalada, los uniformados lograron interceptar y demorar a tres sujetos que, para sorpresa de los agentes, resultaron ser miembros activos de Gendarmería Nacional fuera de servicio.
En la continuidad del rastrillaje por las inmediaciones, el personal policial localizó una camioneta Chevrolet S-10 que había sido dejada abandonada en el sector de Tres Lomas. Al realizar la correspondiente requisa de los rodados involucrados en la escena, los efectivos provinciales descubrieron y secuestraron un importante cargamento de paquetes de cigarrillos de origen ilegal.
Un flojo descargo que no convenció a la Justicia
Al verse acorralados por la policía provincial, los gendarmes demorados intentaron justificar la posesión de la mercadería. Según su versión, los cigarrillos habían sido supuestamente incautados durante un procedimiento en un automóvil que había quedado abandonado, asegurando que dicha maniobra contaba con el aval y la supuesta autorización de sus superiores jerárquicos.
Sin embargo, las llamativas condiciones en las que se encontraban —vestidos de civil, de madrugada, en una ruta provincial y habiendo provocado el pánico de civiles que denunciaron la presencia de hombres armados— sembraron severas dudas en la Fiscalía.
Por disposición del ayudante fiscal interviniente, los tres efectivos de la fuerza nacional quedaron formalmente en calidad de demorados. En tanto, las actuaciones del caso y las pericias correspondientes quedaron en manos de la Brigada de Investigaciones de San Pedro, que busca esclarecer si se trató de un procedimiento irregular o si los uniformados formaban parte de una maniobra delictiva de mayor gravedad.