González señaló que aunque los ingresos bajaron, los estacioneros hicieron el esfuerzo para mantener la misma estructura.
"Las estaciones de servicio son todas pymes, lo último que uno quiere es despedir a la gente. Hemos hecho un esfuerzo sobrehumano". González manifestó que el 70% de las estaciones de servicio de la provincia se ha tenido que adherir a programas nacionales para paliar la crisis y advirtió que no van a poder aguantar mucho más de un mes.
"No vamos a aguantar el 50% de los sueldos vendiendo un 20% de lo que vendíamos normalmente. Es insostenible, podemos a aguantar un mes más", expresó.
En cuanto al precio de los combustibles manifestó que ahora el gobierno nacional está buscando fijar un precio hasta Octubre imponiendo un barril criollo a 45 dólares.
"Esto significa para las petroleras que ellos van a tener que pagar impuestos por barriles de 45 dólares aunque ellos podrían salir al mundo a comprarlo por 20 dólares, pero tienen que pagarlo a 45 para sostener la industria nacional, es como un subsidio encubierto".
Por otro lado las petroleras se ven afectadas porque las ventas de combustible de avión y ventas especiales se han derrumbado a cero. González dijo que hoy lo que está sosteniendo a las petroleras son las estaciones de servicio, pero vendiendo al 20% tampoco ayuda demasiado.
Respecto a la estructura de las estaciones de servicio, González anticipó que se buscará negociar con los sindicatos para que se permita las suspensiones, a fin de mantener los puestos laborales.
"Se redujo la carga laboral y seguimos pagando el cien por ciento de los sueldos, pero le pedimos al sindicato una ayuda de hacer una reducción salarial que nos permita sobrevivir. Si una estación se cae son 25 familias que se quedan sin trabajo".
"Las empresas a nivel nacional vienen poniendo el hombro y del lado sindical no vemos una respuesta, busquémos una solución donde todos podamos salir parados de la crisis", manifestó.