Jujuy | Según Unicef |

Un niño tiene 6 veces más posibilidades de ser pobre en el Noroeste

Un estudio del Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) refleja duros datos sobre la pobreza en el país, y señala nuestra región como la más afectada. 

En el NOA la probabilidad de ser pobre aumenta 6,5 veces para los chicos. 

La probabilidad de caer en la pobreza en la niñez es 6,5 veces más alta para un niño que vive en el Noroeste que para uno que vive en la ciudad de Buenos Aires. 

La pobreza afecta gravemente a la región, según un estudio de Unicef Argentina, que determinó que el 2015 cerró con 4 millones de niños pobres.  Esto equivale al 30% de los niños del país. 

En la Argentina, la pobreza afecta en igual medida a niñas y niños, y es más baja en las edades “extremas” (menores de 6 y mayores de 12 años) que en las centrales (entre 6 y 12 años de edad), especifica el informe de Unicef, difundido por el diario Infobae.

Los niños que están en la base de la escala social tienen una chance 13 veces más elevada de sufrir privaciones, comparados con aquellos que están en la cúspide de la pirámide social. 

Un resultado análogo se obtiene cuando se mira la educación del hogar: las probabilidades son, en este caso, de 10 a 1 (entre la educación más baja y la más alta). El resto de las variables consideradas marcan brechas importantes, pero ninguna de ellas tan elevadas como estas dos.

Por su parte, los niños que viven en el Nordeste y del Noroeste argentino (NEA y NOA, respectivamente) se encuentran en una situación de mayor desventaja, mientras que los de Patagonia Sur y Ciudad de Buenos Aires (CABA) están en el extremo opuesto. Así, por ejemplo, la chance de experimentar privaciones de un niño que reside en una provincia del NOA es 6,5 veces más elevada que la de un niño de CABA.

El ente de la ONU en el país calculó que el ciclo kirchnerista terminó con 30,2% de la población de 0 a 17 años en ese estado; hay 1,1 millones en situación extrema de pobreza.

Hay un número más preocupante: cerca de 1,1 millones de esos chicos de entre 0 y 17 años subsistía en la pobreza más extrema, pese a los años de crecimiento a "tasas chinas" durante la última década.

En el informe denominado "Bienestar y pobreza en niñas, niños y adolescentes en la Argentina", se destaca que Argentina avanzó de manera significativa en la ampliación de derechos de la infancia. Sin embargo, todavía hay muchos niños que experimentan brechas entre el derecho formal y su ejercicio efectivo. 

La sanción de la Ley 26.061 y otras numerosas leyes en los ámbitos de protección social, así como la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), establecieron un nuevo paradigma de protección integral y reconocimiento de los niños y niñas como sujetos de derecho plenos.

En cuanto a las condiciones socioeconómicas de la población, cabe destacar que la economía se recuperó de la última gran crisis de 2001-2002 para luego crecer a tasas elevadas durante el período 2003-2009. 

Este contexto permitió la implementación de distintas políticas de empleo y protección social, que han contribuido a mejorar las condiciones de vida y desarrollo de la niñez generando un proceso de mayor inclusión. 

No obstante, los niños todavía experimentan brechas entre el derecho formal y su ejercicio efectivo según el lugar donde nacen y las características socioeconómicas y laborales de sus hogares. 

Se destaca en este sentido, que  resulta central contar con herramientas que permitan monitorear la evolución y el estado actual del bienestar y la pobreza de la niñez y de la adolescencia en el país desde una perspectiva multidimensional, contemplando aspectos que vayan más allá de las variables puramente monetarias, como la vivienda, el saneamiento básico y otros aspectos de la vida de las personas. 

Los números de la pobreza

Los cálculos de la pobreza en la niñez se hicieron sobre la base de números oficiales, pero con una metodología multidimensional de la pobreza, que no se realiza con el cruce entre ingresos y una canasta de consumo que se actualiza por inflación, sino con la detección de diferentes privaciones (en este caso, 28 rubros). Tales indicadores, estima el informe, van desde la nutrición de los niños hasta su exposición a la violencia.

Los 28 indicadores se agrupan  en diez dimensiones asociadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Convención sobre los Derechos del Niño: nutrición, salud, educación, información, saneamiento, vivienda, ambiente, violencia, trabajo y juego e interacción.

Hay que destacar que desde fines de diciembre, el nuevo Indec de Mauricio Macri no difunde índices de pobreza e indigencia. 

El ejercicio de los derechos de la infancia está condicionado por ciertas características de los hogares que los niños no eligen. 

En la Argentina, entre el 25% y el 32% del total de niñas y niños son pobres. Esto implica un valor que oscila entre 3,3 y 4 millones de niñas y niños.

 

 

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