- Barrio San Francisco de Álava, en la capital jujeña, es otro de los que está a merced de la delincuencia por la falta de presencia y accionar policial.
- Residentes aseguran que sin iluminación callejera ni protección de las fuerzas de seguridad arrecian la inseguridad y el consumo de estupefacientes.
Que los vecinos de toda la provincia están desprotegidos ante la delincuencia no es novedad: en algunos barrios como Alto Comedero las exigencias de iluminación y presencia policial son constantes, en otros como Campo Verde, la falta de respuestas provoca que las drogas y los robos reinen en las calles, y en otros, como El Remanente, el miedo se convirtió en hartazgo y los residentes anunciaron que tomarán la justicia en sus manos.

