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Entre 3 y 5% de los niños y adolescentes tiene hipertensión arterial en Argentina

Los especialistas consideran que los niños y adolescentes deberían controlarse la presión arterial al menos una vez al año y que los principales factores de riesgo son los hereditarios y los ambientales, tales como el sedentarismo, sobrepeso y obesidad.

En el marco de la celebración del Día del Niño, la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) alertó sobre la necesidad que los niños y adolescentes se controlen la presión arterial al menos una vez al año. En una reciente revisión pediátrica de presión arterial efectuada en Argentina se encontró presión arterial elevada en el 7,35% de niños y adolescentes escolarizados. Los datos generales indican que entre el 3 y 5% de los niños y adolescentes tiene hipertensión arterial (HTA).

Hay que tener presente que la hipertensión arterial no presenta síntomas, por eso se dice que es “silenciosa”, y la única manera de diagnosticarla es tomando la presión, que es una práctica médica simple y económica. “Medir la presión debería formar parte del control pediátrico al menos una vez al año en niños a partir de los 3 años, y desde el nacimiento en los casos de pequeños con enfermedades subyacentes que predispongan al desarrollo de hipertensión”, señaló la doctora Rosa Simsolo, vocal de la comisión directiva de SAHA y jefa a cargo del Consultorio de Hipertensión Arterial del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

En casos poco frecuentes la HTA puede presentarse desde el nacimiento, asociada a otras enfermedades. En los niños, los principales factores de riesgo son los hereditarios y los ambientales. Los primeros se dan cuando hay familiares directos con esa enfermedad: “Un menor con padres hipertensos tiene mayor riesgo de desarrollarla comparado con otro sin antecedentes familiares. Si tenemos en cuenta que 1/3 de la población adulta en la Argentina tiene HTA, el hecho de encontrar un niño o adolescente con esta condición no es un hallazgo casual. Además, hoy se sabe que en muchos casos la hipertensión arterial comienza en la infancia”, comentó el doctor Luis Pompozzi, miembro titular de SAHA y médico a cargo de la sección Hipertensión Arterial del Hospital Garrahan.

Los factores de riesgo ambientales se relacionan con el estilo de vida y son principalmente los siguientes: el sedentarismo, el sobrepeso, la obesidad y el tabaquismo. “El actual aumento de obesidad en la población infantil y adolescente es uno de los principales factores de riesgo que lleva al aumento de prevalencia de presión arterial elevada en esta etapa de la vida”, alertó Simsolo.

En la infancia la HTA puede derivarse de otras enfermedades como las de origen vascular, renales, tumores o el uso de medicamentos y drogas ilegales. Muchos de estos cuadros pueden curarse o resolverse.

Cuando la hipertensión primaria -que se presenta en épocas tempranas de la vida, - se diagnostica y se trata precozmente, se puede evitar el desarrollo de complicaciones en la vida adulta. Cabe indicar que la hipertensión es la principal causa de enfermedad y muerte en los adultos (OMS). Cuando no se trata adecuadamente, lleva a múltiples complicaciones cardiovasculares: enfermedad cardíaca, renal y accidente cerebrovascular en los adultos. El diagnostico precoz y el tratamiento adecuado tiene por objeto evitar dichas complicaciones.

Las medidas preventivas para evitar cuadros de hipertensión pasan por mejorar el estilo de vida: “Se trata de que los pequeños mantengan un peso adecuado en base a una alimentación sana (evitar la comida “chatarra”, el consumo excesivo de sal y de bebidas azucaradas) y realizar ejercicio físico de manera regular para no tener una vida sedentaria. También se desaconseja el tabaquismo, el consumo de alcohol y drogas en la adolescencia”, explicó Pompozzi.

 

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