El caso de Cecilia Tolaba, vecina de la zona, sirve para ilustrar la situación que se vive en una gran cantidad de ciudades y localidades jujeñas.
“Mi hija de 10 años necesita ayuda psicológica; la derivaron al puesto de salud donde me dijeron que los psicólogos no están capacitados para tratar a menores de su edad. El puesto de salud Castañeda tenía una psicóloga no especializada en niños, y todos eran derivados a Hospital Materno Infantil. Allí me dijeron “en los CAPS hay psicólogos, ahí la tienen que atender a su niña”.
“Estuvo tiempo en ese hospital y le dieron el alta, luego tuvo crisis nuevamente, y (nos dimos cuenta que en) los CAPS no atienden niños, los psicólogos no están especializados”.
“En el puesto de salud de barrio Castañeda no tenemos psicólogos; por una publicación que hice en las redes sociales la psicóloga de Hospital Materno Infantil (de apellido) Lambrisca me entrevistó preguntando qué sucede con mi hija y me confirmó que necesita atención inmediata”.
“MI hijo epiléptico de 5 años también necesita atención psicológica. Necesito informes psicológicos, psicopedagógicos y fonoaudiológicos, y en Hospital Materno Infantil tampoco lo quieren atender. No consigo ayuda para mis hijos, no tengo obra social, tampoco certificado de discapacidad para mi hijo, recién estoy tramitándolo, no puedo trabajar porque mi hijo me necesita las 24 horas y mi hija sufre ataques de ansiedad y depresión”.
“La trabajadora social del puesto de salud de Castañeda que me dio todo su apoyo, me ayudó, y escribí una nota que quiero presentar al Ministro de Salud para que tome cartas en el asunto”.