Las principales autoridades del país describen con preocupación el caso Jujuy y adelantan un pronóstico duro para la provincia, que en 2 meses y 6 días pasó de tener un solo fallecido a 171, y su sistema de salud se ha visto desbordado. Hubo personas que se murieron esperando una derivación hacia Unidades de Terapia Intensiva que se encontraban ocupadas en su totalidad.
La gravedad del asunto se dio luego de que las autoridades locales dispusieran de un período de tres meses sin circulación comunitaria del virus.
En ese marco, dirigentes de la oposición, médicos y también ciudadanos comunes cuestionaron que ese tiempo no haya servido para fortalecer el sistema de salud, asegurar el abastecimiento de insumos sanitarios y profundizar los testeos en la provincia.
La actitud del gobierno de la provincia frente a esas críticas ha sido de parálisis en un primero momento y muestras de fastidio luego.
El ministro de salud Gustavo Bouhid aseguró en declaraciones a Radio Nacional que la gestión de Gerardo Morales está siendo víctima de un intento de desestabilización por parte de sectores políticos.
Una semana antes, el mismo funcionario reconoció que hubo personas que murieron en sus casas por coronavirus porque el sistema de salud, del que él es responsable, no logró contenerlos y lo justificó señalando que vivían lejos de San Salvador de Jujuy.
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Ministro de salud, Gustavo Bouhid
El médico infectólogo, Omar Gutiérrez, ocupaba la dirección provincial de sanidad cuando la pandemia lo catapultó como jefe del Comité Operativo de Emergencia, y se mostró siempre como una persona moderada y de perfil técnico. Sin embargo, en las últimas horas pronunció una crítica tenue pero de un enorme peso en el contexto actual: aseguró que la ayuda proporcionada por equipos médicos del ministerio de salud de la Nación no cumplió con sus expectativas y le restó importancia al desempeño de los médicos que llegaron desde el centro del país.
En las últimas horas circuló además una versión fuerte sobre una discusión subida de tono entre el gobernador Gerardo Morales, recluido en su casa tras contraer COVID 19, y el Ministro de Salud, Ginés González García, por la difusión de un informe realizado por uno de los equipos que llegó desde Buenos Aires a Jujuy. Allí, entre otras cosas, se advertían fallas en la organización y problemas en la toma de decisiones que complicaban la respuesta del sistema de salud en medio de la delicada situación.
Mientras la conducción de la emergencia en la provincia se muestra iracunda por las críticas recibidas ante los preocupantes resultados, las imágenes de ambulancias que van y vienen, se repiten en las guardias de los hospitales en la provincia. Los fallecimientos se estabilizaron en un nivel alto para una provincia con poca población.
A las autoridades políticas se les recomendó retroceder a fase de aislamiento estricto, como único modo de frenar la multiplicación de contagios y muertes.
Mientras decide eso, el gobierno dedica tiempo a analizar las circunstancias políticas que afectan a la gestión Morales.