Durante la noche del miércoles, personal del nosocomio de cabecera tuvo que ingeniárselas para sacar el agua de las instalaciones. Las lluvias volvieron a exponer la falacia del plan estratégico de salud. Una enfermera apuntó contra la clase política, denunciando el desinterés por ofrecer un servicio de calidad y el menosprecio por los trabajadores sanitarios.