Sin que haya habido acciones para mitigar los efectos de la misma, o colaboración para los productores desde el gobierno de Jujuy, la sequía se extendió a otras zonas de Jujuy: a comienzos de 2023, productores de Palma Sola denunciaron la pérdida del 90% de su trabajo.
Poco tiempo después (aun sin reacción del gobierno) tabacaleros, cañeros y productores frutihortícolas exigieron soluciones urgentes a la situación, temiendo el futuro de su producción.
La problemática siguió extendiéndose y agravándose, tomando en las últimas semanas la forma de muerte de ganado de pequeño y gran porte en Cusi Cusi.
Hoy, la sequía castiga a Rinconada, otra localidad norteña que depende en gran medida de la producción ganadera y agrícola que hoy está diezmada por la falta de agua. Sus habitantes temen por su futuro tanto personal como económico, ya que no tienen forma de sobrellevar la sequía, y esperan que el gobierno, de una vez por todas, reconozca la problemática, sus efectos, y comience a tomar cartas en el asunto.