Pese a que las temperaturas son bajas en todo el territorio provincial, la Puna jujeña suele ser la más afectada.
Sin ir más lejos, en la última jornada La Quiaca fue la ciudad más fría del país con -12,3°C y hasta se llegó a congelar el río en el límite con Bolivia.
A esta problemática hay que sumarle que la zona está viviendo fenómenos meteorológicos vinculados con fuertes e intensos vientos.
Embed - ¡No se ve nada! Fuertes vientos se registran en La Quiaca
Ante tal situación, en Radio 2 se quiso conocer cómo es ir a clases de esta manera por lo que conversó con la docente Fernanda Calapeña de la Escuela de Sansana Sur, ubicada entre La Quiaca y Yavi.
La educadora comentó que este año en particular los niños se vieron muy afectados ante temperaturas que llegaron a 6 grados bajo cero además de las corrientes ventosas. Hubo casos de gripes y enfermedades respiratorias, tanto en alumnos como en maestros.
Remarcó además que el horario de ingreso no se modificó ni se contempló la zona, por lo que los chicos seguían ingresando a las 7:30 pese a las adversidades.
Entre otras complicaciones, indicó además los constantes aumentos del transporte que van en perjuicio de ellos como así también de las familias que envían a sus hijos al colegio.
El relato de la docente:
“Acá los niños sufren mucho con el tema invernal. El frio esta vez nos ha castigado bastante, se sintió más que los años anteriores. No solo eso, el viento que se presentó fue muy fuerte en toda la zona. Aun así no se suspendieron las clases. Tuvieron actividades hasta el mediodía y sí a la tarde se suspendieron las clases. Este año tuvimos mucho abandono porque al tratarse de niños, el Ministerio de Educación debería haber visto estas situaciones. Nosotros tenemos estufas a leña y los docentes y padres tuvimos que poner nuestro dinero para mantener a los niños bien aclimatados dentro del aula. Pienso que las autoridades deberían prever solventar la leña a las instituciones.
Hay niños que vienen caminando de 5 o 10 kilómetros entre su casa y la escuelita y el viento es terrible. Tuvimos niños y docentes engripados, con problemas de salud complicados y han tenido que trabajar enfermos muchos colegas por el tema de reconocimientos médicos.
Este año fue muy sufrido para los docentes y las familias, porque se tiene que pagar un pasaje que fue aumentando cada mes o cada dos meses. La familia paga un pasaje para que sus niños se eduquen. Este año bajó la matricula porque en las zonas rurales no se permite que los niños se movilicen en los transportes de docentes, las resoluciones dicen que los chicos deben acudir a una institución cercana a su domicilio. Este año fue muy sufrido para los docentes y las familias, porque se tiene que pagar un pasaje que fue aumentando cada mes o cada dos meses. La familia paga un pasaje para que sus niños se eduquen. Este año bajó la matricula porque en las zonas rurales no se permite que los niños se movilicen en los transportes de docentes, las resoluciones dicen que los chicos deben acudir a una institución cercana a su domicilio.
Estas temperaturas que tuvimos en las últimas dos semanas fueron fatales, de 2 a 6 grados bajo cero. Acá en la Puna no hubo modificación de ingreso en los horarios, los niños ingresan a las 7:30 en el primario y 9:45 en el nivel inicial”.