Esa hambre se percibe especialmente en Los Manantiales, conjugada con la pobreza en esta localidad de 960 personas, integrada por adultos mayores, jóvenes, personas con patologías de hipertensión, diabetes, sobrepeso y bajo peso en niños.
Lo indicó la agente sanitario del lugar, comentando que la economía del lugar no es sofisticada, “por eso hay niños con bajo peso y familias a las que no les alcanza para comprar leche y verduras”.
Asegura que en muchos de estos núcleos no se llegan a consumir las cuatro comidas diarias, y al puesto sanitario llegan pocas partidas de leche, que destinan a niños con más problemas de salud.
“Se ve pobreza y bajos recursos; son personas que tienen trabajos inestables, y como padres, hacen lo posible para conseguir trabajo y alimentar a sus hijos. Se ve la aflicción de que buscan trabajo y a veces se van a otras provincias”.
También sostuvo que “hay jóvenes que consumen sustancias ilegales y no se ven embarazos adolescentes”.