La izquierda se sumó a las críticas a la DIPEC
Anunciaron el valor de la canasta básica total para una familia tipo 2, cuando siempre lo habían hecho para una tipo 3. Esta “trampa” significa miles de pesos menos y menos familias pobres. La oposición cuestionó al organismo y consideró que “la manipulación de las estadísticas tiene una intencionalidad política".
Fernando Medina, titular de la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (DIPEC) anunció por primera vez el valor de la canasta básica total para una familia jujeña tipo 2, que en enero necesitó $23.787 para no ser pobre.
Bajo el mandato de Ana Juárez Orieta, el último dato publicado por el organismo indicaba que en diciembre una familia tipo 3 necesitaba $25 mil para no caer debajo de la línea de pobreza.
Allí la primera “trampa” del gobierno a la hora de medir la pobreza. Es que en la ponderación de una familia tipo 2 que tiene menos integrantes que una tipo 3, naturalmente el valor informado será inferior.
JujuyAlMomento dialogó sobre este tema con Gastón Remy, economista y referente del FIT, quien resaltó tres puntos a tener en cuenta.
Para el economista, por rigurosidad el organismo debería publicar los datos de las dos canastas, es decir de ambos tipos de familias “porque hay un porcentaje estadístico donde inciden las familias de 4 integrantes y también hay muchas familias de 5 integrantes o más”.
En un contexto donde los maestros decidieron no iniciar las clases debido a que el gobierno ofrece menos de lo que los gremios pretenden y que los estatales aún no fueron convocados, sumado a que en los primeros meses del año “la inflación no da tregua”, la información que brinda la DIPEC “incide para tirar a la baja las paritarias”.
Dado que la canasta básica total marca un límite entre familias pobres y las que en teoría no lo son, Remy volvió a señalar que el gobierno puede manipular las cifras de familias pobres, algo que diputados del FIT también habían remarcado, como en el caso de Alejandro Vilca, quien puso en la mira los números del organismo y afirmó que “Gerardo Morales intenta manipular los datos de la DIPEC para ocultar el fracaso político de su gestión”.
No obstante ello, el economista aclaró que “son cifras que hay que tomarlas con pinzas”, ya que la canasta básica total “no considera el problema real de la falta de acceso a una vivienda que hay en la provincia” y el consecuente hacinamiento en los hogares jujeños.
Al problema de la pobreza y el desempleo, se suma el de la falta de una casa propia.
Según el censo del INDEC que data del 2010 se considera hacinamiento cuando más de 3 personas comparten el mismo cuarto. Sobre este punto la provincia registra un 6,7% de los hogares con hacinamiento, muy por encima del promedio nacional del 4,4%. Las regiones con valores más elevados son los Valles (8,9%) y las Yungas (8,2%), paradójicamente dos regiones con intensa actividad económica donde se mueven millones de pesos.
“Hay un problema de hacinamiento muy grave por la falta de vivienda en toda la provincia. Más en la capital, Palpalá y alrededores”, expuso Remy.
En ello también “falla” el anuncio del valor de la canasta básica total, que solo contempla servicios y alimentos y no el alquiler que deben afrontar las familias no propietarias de la provincia.

