El adiestrador jujeño Claudio Tellez comentó que muchas personas no dimensionan lo que significa tener un animal como éste de mascota, ya que se debe estar preparados para conocer causas y consecuencias de su comportamiento, a pesar de que es una raza estigmatizada, de acuerdo al especialista.
La información es importante: conocer de dónde vienen, sus padres, la forma en que nació y fue criado hasta el momento en que lo adquirimos. “Muchos son criados de forma ilegal, en la clandestinidad y no pasan por un proceso de destete. Tienen que estar dos meses y medio con la madre”, indicó.
Asimismo, se debe evitar la humanización, tratarlo como a personas. Esto implica vestirlo y tratarlo como a niño, pensando que tiene actitudes o comportamientos que dejará de lado cuando crezca ya que aun “es cachorro”.
“Cuando tenemos un hijo ponemos ciertas conductas en orden y las vamos corrigiendo; las personas piensan que porque es cachorro el perro puede tener muchos tipos de problemas como morder o no respetar el espacio de uno”.
El temperamento es distinto al carácter; el primero viene de los padres, se hereda. El carácter es el que se forja, y si no se ponen límites (como delimitar espacios y horarios) puede producirse un desequilibrio emocional.
La socialización es importante, y el período de retención de información más importante en la mascota es desde los 20 días de nacido hasta los 4 meses de edad.
“Hay que dedicarles tiempo, dinero, espacio y no dejarlos de lado”, recomendó el profesional.