Dirigentes e integrantes del rubro de panadería argumentan que las subas registradas durante el último año en los cuadros tarifarios de luz, agua y gas impactan en la rentabilidad de las pymes y reducen la capacidad de compra de la ciudadanía.
Malestar en el sector de los panaderos
Luis Cucchiaro, propietario de una panadería en el centro capitalino, expuso la situación de las tarifas diferenciales aplicadas al comercio por servicios municipales y privados.
El comerciante ejemplificó el escenario con el canon que abona a la empresa Limpieza Urbana S.A. (LIMSA) por el retiro domiciliario de residuos comerciales, costo que supera los 360 mil pesos mensuales y prevé futuros reajustes. A su vez, explicó que los elevados montos en las facturas hogareñas restan dinero disponible a los vecinos para compras de consumo masivo.
"Por el servicio de recolección de residuos comerciales estamos pagando más de 360 mil pesos, monto que me parece bastante elevado. Y si le suman un incremento, pasaremos los 400 mil pesos”, expresó.
Respecto al panorama fiscal general, si bien valoró la reducción en tasas de sellado impulsada a nivel provincial por la Dirección Provincial de Rentas, el referente cuestionó la estructura impositiva nacional y local.
Señaló el carácter regresivo del impuesto a los Ingresos Brutos y la incidencia de los aportes patronales e IVA en el esquema de costos, factores que complejizan el sostenimiento comercial en un período de baja circulación en la vía pública.
"Hubo un alivio con la baja de tasas de sellado en Rentas, pero impuestos como Ingresos Brutos influyen mucho: se paga vendas o no vendas, ganes o no en el ejercicio, resultando bastante regresivo”, sentenció Cucchiaro.