Las calles de tierra de este sector de ingreso al barrio se encuentran completamente destruidas, con pozos profundos y barro acumulado. Sin embargo, lo que más preocupa a los transeúntes es el agua estancada.
Con el aumento paulatino de las temperaturas, estos charcos permanentes se transforman en el hábitat ideal para la proliferación de mosquitos, encendiendo las alarmas ante posibles brotes de dengue transmitidos por el vector Aedes aegypti.
Microbasurales y el peligro latente del "pasto cubano"
Al deterioro de las calzadas se suma la alarmante falta de conciencia ambiental y de recolección eficiente:
- Generación de basurales: En la zona ha comenzado a crecer un microbasural debido a que, lamentablemente, algunos residentes descartan allí sus residuos domiciliarios.
- Riesgo de incendios: El crecimiento desmedido de malezas y, en particular, del conocido "pasto cubano" representa una amenaza real. En plena temporada de incendios de vegetación, la cercanía de estos pastizales secos con las viviendas y terrenos baldíos desatendidos genera un temor constante entre las familias.
Inseguridad y falta de luz en la noche
La situación empeora drásticamente al caer el sol. Según relataron los propios vecinos, el sector cuenta con un alumbrado público deficiente o prácticamente nulo. La oscuridad total de la calle Alberdi la vuelve intransitable y peligrosa para cualquier peatón que deba regresar a su hogar tras la jornada laboral o escolar.
La comunidad del barrio 23 de Agosto solicita una pronta intervención de las áreas de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de Palpalá para realizar tareas de bacheo, desmalezado, erradicación del basural y optimización de las luminarias antes de que ocurra un hecho lamentable.