Gisela Graneros, una paciente que padece diabetes tipo 2, hernias de columna, nódulos y una severa ruptura en la pared abdominal, denunció que las autoridades del establecimiento pretenden darle el alta médica sin brindarle las interconsultas necesarias, e incluso habrían amenazado con retirarla del nosocomio mediante el uso de la fuerza policial.
La mujer, quien permanece internada desde el martes pasado, explicó que lleva tres años buscando soluciones para mejorar su calidad de vida y que padece un dolor crónico incapacitante que le impide caminar o movilizarse en transporte público hacia los hospitales de la capital jujeña.
Sin respuestas y sin medicación
Según su testimonio, a pesar de haber presentado estudios previos y de haber tramitado personalmente su historia clínica, los profesionales que la atendieron se habrían negado a evaluar en profundidad su cuadro clínico completo.
"El médico me sacó la vía y me dejó sin medicación. Yo hablé y le dije que no me voy a ir así porque no me siento en condiciones. Me amenazaron con sacarme con la policía. Lo único que pido no es que me internen en el Hospital Soria, sino que gestionen las interconsultas que necesito de hospital a hospital vía SAME", expresó Graneros.
La paciente detalló además que padece una diabetes fuertemente condicionada por cuadros de dolor agudo, señalando que en ocasiones anteriores la asistencia de emergencia se limitó a la aplicación de analgésicos básicos sin resolver la patología de fondo.