Esos datos marcan que aproximadamente 5 cada 10 niños son pobres y no acceden a la canasta básica total, y el 12% no llega a alcanzar la canasta básica de alimentos y tener una alimentación saludable, dijo Acosta.
Además, sostuvo que el Estado “tiene que ayudar a las familias que no pueden acceder a completar esos derechos”.
En este sentido, recordó que en noviembre del año pasado se emitió una ley de alimentación saludable, que establece el derecho la salud, la alimentación, y que el Estado debe promover esa adecuada alimentación para evitar la malnutrición.
Números que alarman: el 51% de niños en Argentina son pobres
Fallas en el sistema
Consultada por si el Estado estaría haciendo su trabajo para solucionar esta problemática, la referente del ISEPCi consideró que hay déficit en políticas públicas e ineficiencia en el manejo de presupuestos y programas “porque la malnutrición no es una situación coyuntural, por lo que observamos, sino un proceso crónico y estructural en Argentina, que sin duda tiene vinculación con los altos niveles de pobreza e indigencia”.
Además, dijo que en la institución donde se desempeña se detectan y normas, pero cuando recorren merenderos y comedores ven que reciben alimentos como harina, fideos, arroz y latas de peras; “solo con latas o harina no se puede tener alimentación saludable”.
Un indicador barrial del ISEPCi, de acuerdo a Acosta, marca que entre niños de 2 a 18 años hay una malnutrición del 42%, debida principalmente a exceso de peso o sobrepeso, relacionado a una alimentación con exceso de azúcares, harina y poco acceso a productos frescos como verduras y carne.
“El dato más preocupante se da entre nuestros pequeños de 6 a 10 años, donde la malnutrición es de un 49%”.
“El problema no está en los programas sino en cómo se implementan, cómo se ejecutan, quiénes están a cargo de la ejecución, si conocen los barrios o ciudades más empobrecidas de Argentina o no. Muchas veces, quienes están a cargo de esos programas, tienen una gran ignorancia de lo que pasa en el territorio, y si ignoran lo que sucede, la política pública, sea el programa que sea, por más bien intencionado que sea, no será eficiente, no llegará como debería llegar”.