Una niña de 8 años que asiste a la Escuela N° 438 San Isidro Labrador de Monterrico, es víctima de bullying por causa de un mal vínculo con una compañera del mismo grado, que pasó de agraviarla a realizarle agresiones físicas.
Grave caso de bullying en una escuela de Monterrico
Carla Medina es madre de una niña de 8 años víctima de bullying, que asiste a la Escuela N°438 San Isidro Labrador de Monterrico. Desde el año pasado viene advirtiendo de la situación a los maestros y directivos, e incluso pidió que cambien de grado a su hija, pero no obtiene respuesta. "Siguen exponiendo a mi hija en el mismo grado, con ninguna solución".
Dicho hostigamiento generó que la niña no quiera concurrir a clases, perjudicando su rendimiento escolar.
Carla Medina, madre damnificada, relató a Canal 2 que en reiteradas oportunidades fue a la Escuela para hablar con la maestra, los directivos y la madre de la otra niña (agresora) y por el momento nadie le da ninguna solución y mientras tanto las agresiones siguen.
"El año pasado reclamé y no hicieron mucho y este año en especial hay una niña que se la agarró con mi hija y que primero eran insultos, después sacarle las cosas y ahora pasó a mayores porque hace un mes le mordió la mano".
"Cuando hice el reclamo lo tomaron a la liviana. No me dieron ninguna solución y lo único que me dijeron es que iban a hablar con las dos niñas".
Medina señaló que pidió a los directivos que cambien de grado a su hija, pero le dijeron que la maestra del otro grado no quiere y también por una cuestión de cupo.
"Todos los días prácticamente voy a la escuela y le digo, no hace nada la vicedirectora".
"Mi hija duerme conmigo, tiene pesadillas, incluso nombra a la niña agresora y ahora vamos a empezar un tratamiento psicológico, pero por más que hagamos eso ella sigue compartiendo el aula con la acosadora".
"Mi hija entra llorando a la escuela. Ahora se pidió a los maestros de actividad especial que las mantengan separadas, pero eso tampoco saca el problema".
Para Medina es insólito que sea su hija la que tenga que cambiar de grado o incluso irse de esa escuela porque ninguna autoridad responde.
Sostuvo que "se termina premiando a la agresora". "Siguen exponiendo a mi hija en el mismo grado, con ninguna solución. Me dicen que si voy al Ministerio, la única solución que me van a dar ahí es que tenga que salir de la escuela. ¿Por qué si mi hija no hizo nada?, si es ella la que sufre las agresiones", lamentó.

