El compromiso cotidiano frente a la vulnerabilidad
La educadora remarcó que, a pesar de los problemas económicos y las constantes luchas gremiales que los docentes llevan adelante tanto en silencio como en las calles, el compromiso con la comunidad educativa sigue intacto. Sin embargo, advirtió sobre el peso emocional y la soledad con la que muchas veces deben afrontar situaciones complejas en el aula.
"El maestro hoy en día es ese maestro que sigue comprometido con su trabajo. Seguimos comprometidos con nuestras familias, con nuestros niños... El maestro hoy adhiere, convoca, se aferra a la familia, acompaña", expresó Rufino.
Asimismo, la docente hizo hincapié en que las problemáticas sociales actuales exceden el ámbito pedagógico y que, si bien existen intervenciones ministeriales, los recursos y mecanismos de contención suelen ser insuficientes, dejando al docente desprotegido ante situaciones de tensión o agresiones.
Falta de respaldo y la demanda de mayores normativas de protección
Consultada sobre las condiciones en las que se desempeñan hoy en día, Rufino señaló la necesidad de contar con un marco legal y normativo más sólido que resguarde al educador frente a un escenario donde la relación con los padres y el entorno social se ha vuelto más conflictiva y permeable a la violencia.
"A veces nos sentimos muy solos porque nos falta esa otra parte: ¿a quién recurrir en lo legal? ¿Quién nos acompaña? Tengamos en cuenta que estamos en tiempos donde la violencia entre familia, padre, escuela... ya no es como antes, ahora estamos tan vulnerables a cuestiones que no están pensadas así", advirtió.