La polémica Ley de Alquileres sancionada en 2020, que rige los contratos actuales, quedó en el centro del debate. Según trascendió esta semana, el Gobierno buscará suspenderla por decreto y podría derogarse o volverse a tratar en el Congreso nacional su reforma o nuevo promulgación.
Ni en la hiperinflación: la Ley de Alquileres generó aumentos de más del 110%
La situación actual no tiene precedentes. Desde que entró en vigencia la actual normativa la oferta se derrumbó a niveles históricos y los valores se elevaron con una fuerza que supera la inflación acumulada interanual.
Lo concreto es que el mercado inmobiliario, que viene golpeado desde hace años, pasa por un derrumbe histórico de la oferta y los precios subieron a niveles récord jamás vistos.
Distintas plataformas y consultoras que relevan el sector confirmaron que los aumentos de los valores interanuales superan el 110%, bastante más que el 92,59% que estipuló el Índice de Contratos de Locación (ICL) que regula el Banco Central.
Miles de contratos que se firmaron a partir de 2020 se hicieron por encima del valor del ICL porque los propietarios, al no poder ajustar de manera anual, entendían que terminarían perdiendo frente a la inflación.
Así, los valores subieron más en el presente que en los tiempos de la hiperinflación vivida en el final del gobierno de Raúl Alfonsín y en los inicios de la primera gestión de Carlos Menem, entre 1989 y 1990, cuando el desacople económico llegó a superar el 100% mensual en algunos casos.
Jorge Toselli, de JT Inmobiliaria, quien unos años antes había iniciado su labor en el segmento, dijo a Infobae que entonces la gente tenía trabajo formal y un matrimonio con dos sueldos destinaba uno para pagar la cuota y con el otro vivía todo el mes. “Aún en ese terrible momento se podían comprar viviendas con créditos hipotecarios a tasas razonables del 18% anual y por 10 años de plazo. Por eso el problema del alquiler no estaba tan presente, había fácil acceso al techo propio y aún en plena crisis los ajustes de las locaciones eran semestrales y como se pactaban libremente entre los propietarios e inquilinos no pasaba nada”, destacó.
En el mercado destacan que los alquileres en 1989 subieron entre un 20% y 30% semestralmente, muy por debajo de la situación actual donde sólo en tres meses, entre enero y marzo último, aumentaron 25% según las plataformas especializadas.
Hasta febrero de 2023, la inflación que registró el Indec fue del 102,5% interanual hacía más de 32 años que no se escalaba tanto, igual son cifras lejanas todavía con la crisis de la hiper.
Entre 1989 y 1990 regía la Ley N° 23.091, sancionada por el Congreso nacional en 1984, que regulaba las locaciones urbanas, llamadas así por la normativa. Estaba prohibió actualizar los valores de alquiler con un ajuste distinto al oficial: un promedio del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el de salarios, en partes iguales, rebajado en un 20%.
Y más aquí en el tiempo los acuerdos se hacían bajo los lineamientos del Código Civil y Comercial de la Nación que fue reformado en 2015.
También hace ruido en el sector que el Gobierno busque suspender la actual normativa por 180 días en un año electoral.
Cómo se llegó a esta situación
Desde que se sancionó la Ley de Alquileres la oferta cayó como nunca y los propietarios, por no querer contratos a tres años y ajustes anuales, prefieren tener su vivienda vacía, prestarla a un familiar o directamente venderla (aunque cueste comercializarla porque no hay acceso fácil al crédito hipotecario).

