Con ambas pérdidas, ya son 20 los docentes y trabajadores de la educación que murieron a causa de contraer COVID-19, desde el reinicio de las clases el pasado 17 de febrero.
Desde entonces, los docentes de todos los niveles piden al gobierno de Jujuy la suspensión de la presencialidad y prioridad a los trabajadores de la educación para acceder a las vacunas. Además, mientras siguen cumpliendo con las clases en las aulas, sostienen el reclamo de mejores condiciones sanitarias en los establecimientos.
Apenas dos semanas después del inicio de las clases presenciales, fallecieron María Angélica Leaño, auxiliar administrativa en el Colegio Mayor de San Salvador de Jujuy, y Betty Greach, docente de Primaria en Humahuaca.
En marzo perdieron la vida: el ingeniero Nicolás Amarilla, quien daba clases en las escuelas técnicas N° 2 de San Salvador de Jujuy y N° 1 de Palpalá; José Vicente Cari, profesor en el IES 4; Lucía Torres, maestra en Fraile Pintado; Román Llampa, de Abra Pampa; Laura Isabel Cañari, coordinadora Rural 3 de Ciénega de Paicone; Juan Gonza, preceptor en el Bachillerato 13 de Susques, y Ramón Apaza, director de la Escuela 425 de Santa Catalina.
En abril fallecieron: el profesor Pedro Celestino Cárdenes, de la Escuela Técnica 1 de La Quiaca; Darío Martínez, administrativo en Abra Pampa; Silvia Murillo, maestra de Música en Catua, y Miguel González, preceptor en San Salvador.
En lo que va de mayo, la comunidad educativa de Jujuy ya despidió a Juan Suyo, de Perico; Víctor Dante Chávez, de Libertador; Gladys Ontiveros, de Humahuaca; Raúl Jaime, de Libertador, y Amelia Cabrera, de La Quiaca.