Horacio Zerpa era gran admirador de la obra de Atahualpa Yupanqui y Eduardo Falú. En sus composiciones buscaba imprimir esos sonidos, explorando la composición de obras folclóricas, inspiradas en diferentes regiones de Argentina.
Estudió arreglos y composición con el músico compositor Guillo Espel. Realizó estudios en Entre Ríos con el Mtro. Eduardo Isaac. Allí vivió diez años , donde también se desempeñó como docente, y siete años en Santa Fe. Realizó numerosos cursos con grandes maestros internacionales y presentaciones en diferentes puntos del país. Y además fue profesor de la Escuela de Música de Jujuy.
El Ensamble Abramayo fue uno de sus conjuntos musicales más destacados y el que eligió para mostrar sus obras.