Fabián Maggi, abogado santafesino, contó que Aguas Santafesinas, sociedad anónima creada por el gobierno para otorgar el servicio de agua potable, vuelca 350.000.000 litros diarios de efluentes cloacales sin tratamiento al curso de río Paraná, infringiendo la ley de residuos peligrosos ya que los mismos son considerados infecciosos.
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Lo que ocurre en Humahuaca(el vertido de los mismos líquidos sin tratamiento en Río Grande) se puede ver en muchas jurisdicciones argentinas, como Chaco o Buenos Aires, y el delito es adulterar la condición del río donde se vuelcan los efluentes cloacales.
“Al volcar un volumen de afluentes en un curso de agua con características de pureza y estado natural son contaminados; lo que tienen que hacer los ciudadanos es dirigirse a los fiscales y denunciar ante ellos este tipo de situaciones, pedirles que cumplan con sus deberes de funcionarios públicos y lleven adelante las investigaciones penales”, explicó Maggi.
En Santa Fe hay organizaciones ambientales que cuidan y protegen Río Paraná, y se asesoraron legalmente para iniciar acciones civiles y penales. Que se vuelquen 350.000.000 litros diarios a ese río es algo que se nota: quienes conocen el lugar pueden señalar fácilmente una mancha negra rojiza que marca el lugar donde se arrojan los desechos.
“La empresa tiene o cree tener un grado de impunidad extremo, porque pasaron ya dos años desde que esto comenzó y no cambiaron nada. Estamos trabajando para que el escenario se revierta y se hagan responsables de lo que corresponde. También manejan recursos suficientes y los ciudadanos ven que hay mal manejo de esos fondos, no hay claridad en cuanto a la administración de fondos públicos que, supuestamente, habían sido destinados para la construcción de las plantas de tratamiento de efluentes cloacales que no se construyeron”.