Reyes Magos: ¿de donde nace esta tradición?
La llegada de los Reyes Magos se celebra en varios países del Mundo. Te contamos la explicación, de donde nace está tradición que solo se menciona en uno de los cuatro Evangelio, que no se sabe si habrían sido reyes, ni tres, pero si magos.
Llegan los Reyes Magos, y lo primero que hay que saber es que la tradición nació en el Evangelio de San Mateo que en principio era el único libro que los nombraba. El documento sagrado no especificaba cúantos eran, sus nombres ni tampoco si eran o no reyes, pero lo que si decía es que eran magos, venían de oriente y traían regalos para Jesús. Los Reyes llegaron al niño guiados por una estrella.
Las tradiciones que comenzaron lentamente con el paso de los años, como dejar pasto, agua y hasta vino para refrescar a los camellos por el largo viaje. En tiempos modernos es infaltable el calzado y la cartita que los niños escriben con el pedido de juguetes, estas dos tradiciones surgieron a partir de la literatura y la ficción.
En el siglo III se hablaba de dos, en el IV se trataba de cuatro y algunas partes del mundo contaban con 12, la misma cantidad que los apóstoles. En el siglo IV se determinó que se trataban de tres y se cree que esto se debe a los tres continentes que se conocían en ese momento.
El único dato cierto entonces es la versión de Mateo, el resto lo aporto la tradición cristiana. El evangelista habla de “unos magos”, no porque practicaran la magia, de hecho en esa época se llamaba magos a los estudiosos de las ciencias, especialmente a los astrónomos y astrólogos, que investigaban el curso de los astros.
Los nombres como hoy los conocemos aparecieron a mediados del siglo VI gracias a la iglesia de San Apolinar Novo, en Rávena, Italia. De allí nacieron Melchor, Gaspar y Baltasar que son los equivalentes en griego a Apellicon, Amerín y Damascón y en hebreo a Magalath, Serakin y Galgalath, pero no son reales.
La pregunta que más se hicieron los creyentes: ¿Baltasar no era negro?, la respuesta es no, pero se quería representar la diversidad cultural
Sobre los regalos que tenían los reyes: el oro simboliza la realeza, el incienso la divinidad y la mirra a la humanidad. La mirra es una resina aromática que exuda la Commiphora myrrha, que se usa para elaborar perfumes y ungüentos con los que se untaban las vendas para embalsamar a los muertos.
El otro dato curioso es que la Fiesta de Reyes es una celebración romana pero litúrgicamente, las iglesias orientales la celebran como la Epifanía del Señor, lo que en su significado griego es “manifestación”, históricamente significa que Jesús se manifiesta a todos, no sólo a Israel.
La Iglesia católica venera a los Reyes. Se cree que sus restos descansan en la Catedral de Colonia, Alemania, en el relicario más grande del mundo occidental. Las reliquias fueron traídas de Milán por el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico Barbarroja, quien se las entregó al arzobispo de Colonia, en 1164.

