Cámaras Gesell refuerzan el caso de torturas en la Brigada de Investigaciones de San Pedro
Esta semana se realizaron las intervenciones sobre dos menores que denunciaron haber sido captados por efectivos que los sometieron a vejaciones dentro de la institución policial de la ciudad ramaleña.
Las Cámaras Gesell a menores reforzaron las denuncias por torturas a manos del personal policial.
Los efectivos denunciados pertenecen a la Brigada de Investigaciones de San Pedro de Jujuy.
Todos los informes y otros reportes más, fueron derivados a la Fiscalía de Delitos contra la Administración Pública.
La situación procesal de los efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional 2 se ha complicado tras la realización de las últimas Cámaras Gesell a los menores que denunciaron torturas y apremios ilegales.
Los testimonios de los adolescentes de 15 años resultaron ser piezas clave para la justicia, ya que ambos relatos coincidieron de manera milimétrica al describir cómo fueron captados en la vía pública sin orden judicial y sometidos a tratos inhumanos dentro de la sede policial.
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Foto: Brigada de Investigaciones de San Pedro.
Según lo expuesto en las declaraciones, los jóvenes fueron encerrados en habitaciones reducidas donde sufrieron agresiones físicas y psicológicas por parte de un grupo de al menos siete efectivos que buscaban forzar una autoincriminación en una causa por robo de motovehículos.
Vale mencionar que este caso se remonta al pasado 13 de marzo, cuando los jóvenes fueron "levantados" en la vía pública por un móvil de la Brigada en cercanías de la Escuela de Comercio.
Bajo la acusación de haber sustraído las motocicletas en las que se desplazaban, fueron conducidos a la base policial donde habrían sido agredidos física y psicológicamente para autoincriminarse o aportar datos, lo que derivó en las denuncias de los progenitores de los menores y en la presente investigación.
El antecedente inmediato
Este escenario de violencia institucional no es una novedad para la jurisdicción de San Pedro, ya que los hechos denunciados se conectan directamente con la oscura trama revelada durante la investigación del crimen de Ricardo Rotondo.
En aquel proceso, otro menor de edad había relatado un calvario similar, denunciando que fue privado de su libertad ilegalmente y sometido a amenazas de muerte para obtener información sobre el homicidio. Aquel antecedente ya había provocado la remoción de la cúpula de la brigada, pero estas nuevas peritajes confirman que las prácticas de vejaciones podrían haber sido una metodología instalada en la dependencia.
Actualmente, todas las actuaciones, junto con los libros de guardia secuestrados y los informes médicos del Hospital Paterson, han sido derivados a la Unidad Fiscal Especializada en Delitos contra la Administración Pública en la capital provincial.
La justicia busca ahora determinar las responsabilidades penales directas de los efectivos involucrados, quienes podrían enfrentar imputaciones graves por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones.
Con el desplazamiento de los mandos superiores y el avance de las pruebas periciales, el Ministerio Público de la Acusación tiene en sus manos la tarea de desarticular una estructura de poder policial que ignoró sistemáticamente los protocolos de minoridad y los derechos humanos fundamentales.