Hubo quienes tuvieron que justificar, nuevamente, su falta al trabajo, o no pudieron asistir a una clase, un turno médico, o una cita de cualquier otro tipo.
Si no quedaba otra, tenían que pagar hasta $6.000 para viajar desde Palpalá hasta el centro de San Salvador de Jujuy, en remises no habilitados, llamados “compartidos”.
Desde barrios periféricos, la tarifa común era de $1.000.
Pero la suspensión del servicio no es el único problema para los usuarios; los colectivos “muchas veces se rompen y nos quedamos en medio de la ruta”, dicen vecinos de Palpalá que no pueden pagar más de $6.000 dos días seguidos para ir a trabajar.
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“El empleador perjudica al empleado, que no sale a trabajar, y perjudica a la gente”.
En San Salvador de Jujuy, el intendente capitalino decidió que el boleto aumente regularmente, y el servicio sigue igual, sin mejorar. “Ayer estuvimos de 2 a 3 horas esperando para tomar un colectivo, es una vergüenza”, dicen los usuarios sin que desde la Municipalidad haya habido expresiones al respecto.
Mientras tanto, hasta el transporte alternativo sufre las consecuencias del lío: "si optamos por un pseudo remis, es porque el bolsillo no nos da para pagar un remis; si no llegamos a fin de mes con lo necesario para comer, menos para pagar un transporte así”, dicen quienes tienen que rebuscárselas para movilizarse.
Otro precio que aumentó por estas horas: de Perico a San Salvador, en taxi “no habilitado”, costaba $550…el miércoles 10, $1.000.
“La situación nos perjudica directamente”; “Estamos cansados de tanta desidia de parte del gobierno, por no garantizar el servicio necesario para transportarnos, y de parte de las empresas también, porque pagamos un boleto muy caro con unidades en total deterioro. Tenemos estado totalmente ausente”; “Los remises te cobran lo que quieren y no cuidan al usuario”, son solo algunas expresiones de bronca que se escucharon durante la jornada de medida de fuerza del transporte.