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Malvinas: capítulos abiertos

Un Veterano de la Guerra de Malvinas, Roberto Tejerina, reflexiona sobre lo sucedido durante y después de la guerra del 82. Todos los testimonios son valiosos para rescatar parte de esta historia que sigue viva en todos los argentinos.

Mucho se habló y se publicó de  la Guerra por Malvinas: 30 años pasaron y lo expresado es repetitivo y a veces hasta fantasioso. Si bien cada veterano puede decir, comentar y relatar lo vivido durante y después de la guerra, lo debe hacer desde y dentro el lugar que le cupo en el teatro de operaciones y es más, dentro de su unidad de combate.

Las situaciones fueron diferentes y yo me voy remitir a hablar del Batallón de Infantería de Marina N° 5, con base en Rio Grande provincia de Tierra del Fuego (hoy). Al respecto digo que los soldados conscriptos clase 62 de este Batallón se adiestraron y estaban preparados para defender la patria en caso de Guerra, ya que estábamos en una zona donde hubo conflictos y sonaban clarinetes de guerra.

La topografía y el clima donde nos adiestramos  todos jefes y soldados  se asemejan en un 90 % al de Malvinas y lo hicimos en situaciones límites en pleno invierno, con todo el apoyo y desplazamiento logístico de una guerra real donde sólo faltaba el enemigo y los muertos que eran ficticios.

A Malvinas fuimos adiestrados y equipados, sabíamos cómo construir una posición de combate y trincheras. Los jefes de pelotón (4 hombres) que eran conscriptos  dragoneantes, sabían no sólo combatir sino también conducir su pelotón en combate, nuestros compañeros murieron combatiendo, la moral era muy alta y esto se lo debíamos a nuestro comandante el Capitan Robacio, los Oficiales y Suboficiales ( todos) derrochaban valor y coraje, la tarea de combate de los conscriptos se hizo más fácil, en el campo de batalla pudimos verle la cara al enemigo porque llegamos al combate cuerpo a cuerpo, no pasamos hambre y estábamos bien equipados, no hubo un solo pie de trinchera.

Luego del cese de fuego y la rendición nuestro Batallón entró desfilando a Puerto Argentino, nuestros enemigos miraban atónitos y reconocieron el valor de sus integrantes; después terminamos en un campo de prisioneros. Allí comenzó nuestro padecimiento, nos separaron de nuestros jefes y aun así sabíamos como vivir estando prisioneros.

La pesadilla comenzó cuando regresamos, éramos perdedores y en nuestro país no se acepta a los perdedores, los mismos que nos vivaron en Plaza de Mayo el 2 de abril del 82, nos abuchearon al regreso, nos costaba encontrar un trabajo, la pensión de guerra? Ah! Eso fue una batalla aparte. Los soldados conscriptos  del BIM5 no fueron los mal llamados "Chicos de la Guerra". Fueron y demostraron ser tan hombres como el mejor soldado inglés, con una sola diferencia. Peleamos por nuestra Patria y nuestra Bandera y los que murieron dieron sus vidas por defenderla; ellos, los ingleses, por una paga.

Esto es lo que vivió el Soldado Conscripto del BiM5 Armada Nacional; una situación diferente ¿Verdad? Las Malvinas por Siempre Argentinas. De los otros combatientes no hablo! Solo creo sus relatos, como dije: Cada combatiente vivió una situación diferente y hoy también tienen una actividad diferente.

(Roberto Tejerina Veterano de Guerra de Infantería de Marina - BIM5, Condecorado con la Medalla "La Nación Argentina al Valor en Combate")

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