Jujuy |

La emoción de Tomás Lipán

Un pequeño presente para agradecerle la deferencia de cantar unas canciones, desinteresadamente, emocionaron al cantor que, en diálogo con Jujuy al Momento recordó su dura infancia en Chalala.

Cuando Tomás Lipán recibió la canasta con bollos, dijo, casi sin voz, que eran el producto de las manos trabajadoras de las mujeres de Yala y recordó las palabras de Jesús en la Última Cena, cuando levantó el pan, lo partió y lo dio a los apóstoles con todo lo que ello significa. Él, abrió la canasta, tomó un bollo y comió un poco a modo de agradecimiento a la comisión municipal, luego de lo cual continuó con su actuación.

Al bajar del escenario, y luego de tomarse gran cantidad de fotografías con el público presente dijo que a Jujuy al Momento, emocionándose nuevamente: “Es el sudor de una madre. Es el pan de cada día. Yo soy el menor de diez hermanos; mi papá no tenía empleo, labraba la tierra y nunca nos faltó el pan porque mamá hacía el pan todos los domingos. Cómo no emocionarme si mi papá sembraba el trigo, lo cosechaba, iba al molino, molía y nunca nos faltó el pan, ni la carne ni la leche porque era pastor de cabras y ovejas. Cómo no emocionarme al evocar el corazón de una madre. El pan es la vida”, afirmó.

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