Claudia Galante, integrante de la comisión directiva de la cámara, explicó que la coyuntura económica actual obliga a los comerciantes a ser sumamente estratégicos con la apertura de sus puertas y los costos operativos.
"La tendencia generalizada hasta ahora es que el jueves el comercio esté cerrado y el viernes abierto de forma normal. Al ser el viernes un feriado puente no laborable, al empleado se le paga igual abras o no, por lo que tener las puertas abiertas es una oportunidad de venta que no podemos escatimar", puntualizó. Por el contrario, la jornada del jueves implica el pago doble por ley a los trabajadores que presten servicios, una ecuación difícil de sostener para las pymes locales en este contexto.
En detalle:
- Jueves 9: la mayoría de los comercios estará cerrado
- Viernes 10: los negocios abrirán sus puertas con normalidad
Preocupación por las ventas y la presión impositiva
La referente del sector comercial trazó un panorama realista y complejo sobre la situación del consumo en San Salvador de Jujuy de cara a las vacaciones de invierno:
- El dinero rinde menos: "Se nota que la plata se acaba muy rápido. La gente paga sus impuestos, servicios, salud y lo más necesario; después cuesta mucho darse un gustito", analizó.
- Turismo flojo en la capital: Galante reconoció que la afluencia turística en la ciudad autónoma viene en baja desde hace años, ya que los visitantes suelen derivarse directamente a las ferias del interior o la Quebrada.
- Asfixia fiscal: Explicó que el sector se encuentra muy atrasado en sus obligaciones patronales debido al elevado costo de las cargas sociales: "El comercio no puede pagar mejores sueldos porque nos cuesta muchísimo afrontar la parte impositiva. Hay un esfuerzo generalizado porque a la provincia también le cuesta pagar".