Política |

Jujeños sin calidad de vida

La provincia ha entrado en situación de colapso como consecuencia de las deficiencias en servicios básicos como agua potable, electricidad y transporte público. La situación es comprometida.

La primera respuesta para esta circunstancia sería que esto pasa porque no hay Estado en Jujuy.

Esta situación no es un simple inconveniente ya que impacta directamente en nuestra salud, seguridad y oportunidades económicas. La falta de agua de acceso a agua limpia y los cortes por dificultades en las tomas con filtros colapsados amenazan con causas de enfermedades en sectores vulnerables que, en otra circunstancia, deberían ser cosas del pasado. Además, los apagones frecuentes y un servicio eléctrico ineficiente complican la vida del ciudadano común, los comerciantes y empresarios.

La crisis del transporte público no escapa a esta realidad y se ha transformado en otro aspecto muy crítico con unidades vencidas de acuerdo a lo que establece el pliego de licitación y que están poniendo en riesgo la vida de los pasajeros agravado por el patético estado de las calles que termina convirtiendo cada viaje en una odisea. Esto no solo afecta a los trabajadores que necesitan del servicio para ir a cumplir con sus tareas cotidianas. El tiempo que pierden en viajes los ciudadanos o en la espera en paradas donde los colectivos no llegan nunca se traduce en oportunidades laborales perdidas comprometiendo su calidad de vida.

Esto pasa todos los días y en particular en estas últimas semanas en donde ni el gobernador ni el intendente han estado aquí en Jujuy ya que participan en Brasil en el foro de gobernadores del corredor bioceánico cuando aquí vemos que todo está atado con alambre. Me pregunto ¿si nada funciona que tendrán para contarles a sus pares de Brasil, Paraguay y chile sobre las bondades que puede ofrecer Jujuy? La verdad se necesita demasiada audacia para presentarse de esta manera…

Hay una notoria falta de liderazgo y sensibilidad hacia las realidades de las comunidades. Los ciudadanos merecen ver a sus autoridades en el terreno, escuchando sus inquietudes y tomando decisiones informadas y responsables. Este desinterés no hace más que alimentar la desconfianza hacia las autoridades debilitando el tejido social que los une.

Por otra parte, hablemos del impacto que tiene la ineficacia de los organismos de control. Sin mecanismos efectivos para supervisar y garantizar la correcta utilización de los recursos ya que todos están cooptados. La falta de transparencia genera un sentimiento de impotencia en la ciudadanía, que se siente excluida de la toma de decisiones. La participación ciudadana no debería ser una excepción sino política de estado en la gestión publica….

A la gente le sugiero que no se trata de exigir, sino de proponer soluciones viables. Por ejemplo, la creación de comités de infraestructura como funciona en otras partes del mundo en donde los ciudadanos puedan participar en la planificación y supervisión de los proyectos es un paso hacia la transparencia y la rendición de cuentas.

Temas como la infraestructura no es solo un tema técnico es un tema de vida, de bienestar y de dignidad.

Para que esto se entienda primero hay que tener Estado.

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