El episodio se registró hace algunos días y la denuncia fue radicada el pasado jueves en la Seccional Nº 17 que se encuentra a cargo de las actuaciones, bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
De acuerdo a lo que se pudo establecer, una mujer de 67 años que se dedica a realizar la limpieza en la Capilla San Antonio ubicada en el acceso sur a la ciudad fronteriza, en la denominada Quiaca Vieja, se llevó una gran sorpresa cuando se presentó en el lugar que se encontraba revuelto y con varios faltantes.
Al hacer la revisión del lugar, se topó con que personas desconocidas se habían llevado una campana, además de dos imágenes del niñito, cirios y las llaves de un candado.
La mujer aseguró ante el personal policial que la entrevistó, que desconoce quienes podrían haber sido los autores, ya que el lugar solamente se abre una vez al mes para dar misas, siendo luego pocas personas que concurren para este sitio.
Los efectivos se encuentran abocados a la búsqueda de testigos, como así también de material fílmico para establecer la identidad de los ladrones, alertando además a la población sobre la posible venta de estos elementos.