Los afiliados afirman que no se pueden “hacer arreglar ni una muela”.
A ello se suman situaciones conocidas para los mismos, como la falta de cobertura de especialidades, medicamentos, o falta de atención de profesionales que, por los magros ingresos que les reporta la obra social, dejan de prestar servicios a la misma.
Además, lejos de ampliar sus servicios o mejorar las prestaciones médicas, una afiliada denunció que en la obra social comenzaron a ofrecerse promociones en peluquerías.
Testimonios de malestar
- “Me parece muy mal por la situación que vivimos todos, y ni hablar los jujeños. No estoy en condiciones de afrontar el pago”.
- “Actualmente afronto algunos gastos que son importantes. Me hice un estudio oftalmológico y los insumos están por las nubes .Eso escapa al Instituto pero podría interceder o aumentar el coseguro”.
- “Me cuesta mantenerme; soy jubilada, no me alcanza. Me cobran una cuota bastante cargada, y no una ,sino dos, porque tengo la pensión de mi marido”.
- “Tengo que comprar medicamentos para la tiroides porque no tienen plan para ello, y es una enfermedad que tendré por siempre”.
- “La cuota en este momento es elevada. A los medicamentos que tomo no los reconoce el Instituto y hay profesionales a los que voy que no reciben por los magros ingresos que les dan. Se hace cuesta arriba pero el Instituto se preocupa en que tengamos descuentos en peluquerías y viajes. Ese dinero debería ser para pagar mejor a los profesionales o reconocer los medicamentos”.
- “Tomo tres medicamentos y no me reconocen dos”.
Embed - Profundo malestar de afilados por aumento de la cuota del ISJ